Sindicalismo en crisis de valores y liderazgo

La confrontación y la politización han creado una crisis de credibilidad.

El sindicalismo enfrenta una crisis de credibilidad que se deriva de líderes que se aferran al pasado, que temen avanzar y dejar el arcaico estilo del sindicalismo que es de constante confrontación particularmente con la clase empresarial a quien ellos consideran sus enemigos.

A lo anterior se suma la politización, que se ha hecho más evidente en las últimas manifestaciones con la presencia de grupos políticos que aprovechan el momento para hacer proselitismo.

Daniel Duron, secretario de la Central General de Trabajadores, dijo que la convocatoria de este uno de mayo es abierta y que la agenda la lideran las confederaciones, no obstante hay participación de todas las organizaciones que acuerpan la marcha por lo que no se descartan los discursos políticos del partido Libertad y Refundación (Libre) y cualquier otro participante.

Entre los temas principales para la celebración de hoy destacan el rechazo al capitalismo, temas agrarios, altos precios de la canasta básica y los combustibles, así como el desempleo y la inseguridad.

Si bien es cierto, que las organizaciones sindicales han jugado un papel fundamental en cambios laborales favorables a la clase trabajadora, en la actualidad no se puede negar que la ideología tradicional no les está funcionando.

Los sociólogos explican que es importante entender que la crisis que viven los sindicatos y las organizaciones sociales son el reflejo del desgaste y la corrupción generalizada que vive el país.

Los mismos líderes sindicales reconocen que dentro de sus afiliados hay dirigentes corruptos que se aprovechan de los bienes de las organizaciones y utilizan a sus agremiados para realizar negocios donde ellos son los beneficiados, porque sus seguidores apenas se quedan con las asoleadas o las suelas gastadas de sus zapatos por las manifestaciones callejeras.

También se sabe que muchos dirigentes sindicales devengan un salario de las instituciones a las que pertenecen, pero debido al fuero sindical del que gozan no realizan ninguna función laboral porque únicamente se dedican a funciones sindicales.

En muchas ocasiones se habla que los líderes sindicales tienen doble cara porque defienden los derechos de sus afiliados, pero de igual forma venden sus intereses.

Pero la pregunta sigue siendo la misma. ¿Cuál es el papel que están jugando los sindicatos? Estas instituciones lamentablemente han reducido su accionar a solo la defensa de derechos económicos y renegociación de contratos colectivos muy ventajosos.

Pero, por otra parte es oportuno reconocer que los sindicalistas no han elaborado los contratos colectivos de forma unilateral, lo que significa que los funcionarios públicos, para quedar bien con los dirigentes, mantenerlos callados y contentos, han cedido a todas sus pretensiones económicas.

De modo que la situación actual de los sindicatos, es de un marcado deterioro, el desprestigio y el debilitamiento de este sector ha venido creciendo ¿pero qué estructuras organizativas no han perdido credibilidad en el país?.

Es por eso que ahora lo más importante no es buscar culpables si no avanzar hacia un cambio que ubique al sindicalismo en un lugar importante para contribuir al desarrollo y mantener la democracia de la patria y que quienes ahora lideran estas organizaciones reconozcan que están obligados a renovarse, mental y físicamente es decir entrar en el relevo de sus líderes a fin de que siempre se les reconozca como luchadores incasables a favor del bienestar común.