Con genialidad de Messi, Argentina vence en el último minuto a Brasil

Argentina se quedó con el clásico sudamericano gracias al mejor futbolista del mundo. Lionel Messi marcó en tiempo de descuento lo que fue el 1-0 de la Selección sobre Brasil, en el primer partido de Sergio Batista desde su confirmación como técnico de la Mayor. El futbolista del Barcelona demostró una vez más que es un jugador diferente.

De esa manera la Pulga logra su primer triunfo en selección mayor sobre Brasil, y Argentina rompe una racha de cinco años sin vencer a su más enconado rival en Sudamérica.

Batista y Mano Menezes parecen tener ideas muy parecidas. Así se vio, al menos, en el inicio del partido. Argentina presionaba, Brasil hacía lo mismo. Argentina intentaba jugar con la pelota al piso, el Pentacampeón, también. Y claro, con jugadores como Lionel Messi, Javier Pastore, Angel Di María, Ronaldinho, Robinho y Neymar, entre tantos otros, no se podía esperar otra cosa.

El comienzo mostró a una selección de Batista decidida a jugar en campo rival. Pero rápidamente Brasil logró torcer el rumbo de la pelota. Presionó mejor que Argentina y se adueñó con la pelota. Ronaldinho, parado como enganche, se adueñó del fútbol y fue el más vertical de dos equipos que no paraban de tocar, de circular el balón. Junto a él, en la creación estaba Elías. Arriba, Robinho acompañando al punta Neymar.

Del lado argentino, el esquema estaba claro. A la hora de atacar, tres arriba (Messi, Higuaín y Di María) y un bloque de jugadores por detrás, con Pastore algo más adelantado junto a Ever Banega. Cuando la pelota era de Brasil, la presión la hacían los tres de arriba y otros dos volantes que formaban una estructura de cinco, sobre la salida rival. Pero cuando los de Menezes cruzaban la mitad de la cancha, Di María pasaba a la línea de mediocampo para formar dos formaciones de cuatro jugadores, con Mascherano algo más retrasado, metiéndose casi entre los defensores.

Así y todo, las más claras las tuvo Brasil en la primera parte. Dani Alves, preocupado sólo por atacar y ni un poquito por defender, colocó la pelota en el travesaño. La joyita, casi la convierte Ronaldinho, con un taco que practicó en la puerta del área chica, con una defensa jugada. Bien por Sergio Romero.

Del lado argentino, no demasiado. Javier Zanetti probó desde la izquierda con un zurdazo débil en el amanecer del partido y Messi sacó una bomba sobre el final de la primera etapa que se pegadita al palo.

Para el segundo tiempo, Batista probó con la novedad de Messi de nueve, acompañado por Ezequiel Lavezzi (ingresó en el entretiempo por Gonzalo Higuaín) y Di María por las puntas. Y el ingreso del Pocho le dio algo más de vértigo al equipo argentino. Pero siempre le faltó profundidad. Encima, con el correr de los minutos se fue desinflando y ni siquiera el ingreso de Andrés D'Alessandro (entró por Pastore) impidió que Brasil se volviera a adueñar de la pelota.

Pero en un partido con jugadores diferentes puede aparecer cualquiera de ellos para marcar la diferencia. Lo hizo Lionel Messi. La Pulga apareció en tiempo adicionado para armar una jugada magistral y tras dejar a todo el fondo brasileño desorientado, marcar con un tiro cruzado de izquierda a derecha. Fue toda del jugador del Barcelona, con un pequeño toque de Lavezzi de taco. Fue el gol que le dio la victoria a Argentina, la tercera de Batista como entrenador de la Mayor en cuatro partidos.

Argentina tuvo un partido en el que fue de mayor a menor. Pero claro, cuenta con Messi y eso no es poca cosa. La Pulga ganó su primer clásico, así como lo deseaba. Ojalá repita en sus próximas presentaciones.