Diputados nacionalistas presentarán "lista negra" de miembros del gabinete

Los diputados nacionalistas se aprestan a elaborar la “lista negra” de los funcionarios que deben ser removidos de sus cargos para darle una saludable “sacudida” al Gabinete de Gobierno.

Es palpable el descontento que prevalece entre los congresistas por la actuación de varios secretarios de Estado que se han negado a atender las solicitudes de empleo para los activistas en compensación por el trabajo proselitista desarrollado durante la campaña.

El jefe de la Bancada azul, Celim Discua, ha advertido que la bancada del partido en el Gobierno no se limitará a presentar una lista de los secretarios de Estado con precario desempeño, sino también un índice de directores y gerentes que en su criterio deben ser separados, porque no han desempeñado con eficiencia sus funciones.

De manera anticipada a la evaluación que habrá que hacer el presidente Lobo Sosa en diciembre, los parlamentarios nacionalistas ya han establecido que son muchos los colaboradores que no han sabido interpretar el “humanismo cristiano”; antes bien, han puesto en precario la actual administración.

Los reproches más subidos de tono y expresados semanas atrás por los legisladores azules, se han formulado contra el ministro de Educación Alejandro Ventura, quien se supone encabezará la nómina de burócratas propuestos para ser “sacrificados”.

Sin embargo, también son fuertes las presiones ejercidas por diversos sectores para aligerar la separación de otros funcionarios como el director del Instituto Nacional Agrario (INA), César Ham, a quien la cúpula empresarial responsabiliza por el agravamiento del conflicto agrario en el departamento de Colón.

Y qué decir de otros burócratas que han enfrentado serios problemas en el abordaje de crisis, como es el caso de las continuas confrontaciones entre el titular de Salud con el sindicato del ramo y con los gremios de las enfermeras auxiliares.

Tampoco ha tenido una tarea fácil el ministro de Trabajo, Felícito Ávila, quien ha sido objeto de severas críticas de parte de las centrales obreras que han señalado la aparente falta de diligencia del funcionario en lo tocante a la conciliación del tema del salario mínimo.

Otra de las burócratas a quien se ha colocado en el ojo del huracán por estos días es la titular de Turismo, Nelly Jerez, a quien se recrimina por la supuesta campaña de imagen personal que desarrolla y por la supuesta manipulación de los datos estadísticos sobre el crecimiento del rubro.

Igual ha ocurrido sobre todo con el gerente de la ENEE, Roberto Martínez Lozano, cuya gestión ha sido mal calificada no sólo por las dudas que han despertado las negociaciones de contratos para la compra de energía a las térmicas, sino por la pesada empleomanía que mantiene en la casi colapsada institución.

En el terreno de la seguridad, las críticas apuntan que el ministro Oscar Álvarez ha enfocado las acciones primordialmente al crimen organizado pero se ha disminuido la guardia en el combate al delito común.

Y en el renglón de las obras públicas, se destaca la amplia proyección más de tipo propagandístico del titular del ramo, Miguel Pastor, aunque no son pocos quienes critican el estado en que se encuentra gran parte de la red vial del país.

Menos directos han sido los señalamientos dirigidos a la gestión en sectores como Relaciones Exteriores, Agricultura y Ganadería, Recursos Naturales y Gobernación y Justicia que pasó a llamarse ministerio del Interior y Población.

Dado que el Gobierno ha sido conformado por representantes de diversos sectores del nacionalismo y por militantes de otros institutos políticos, la valoración que el mandatario debe realizar se presenta compleja y, por lo tanto, amerita un detenido análisis y amplios cabildeos.

A fin de cuentas lo que se espera es que se concrete una depuración ejemplar del Gabinete Lobo Sosa, aunque tengan que rodar muchas cabezas.