Cardenales celebran inusual reunión sobre abusos

Cardenales católicos de todo el mundo se reúnen el viernes en una cita poco habitual en el Vaticano para discutir la libertad religiosa, los abusos sexuales a niños por parte de sacerdotes y la aceptación de conversos de la Iglesia anglicana.

El debate sobre libertad religiosa está siendo abordado con el telón de fondo de un nuevo conflicto del Vaticano con el Gobierno comunista chino por la ordenación de un obispo sin permiso papal.

La reunión a puerta cerrada tiene lugar en la víspera de una ceremonia conocida como consistorio en la que el Papa Benedicto XVI ordenará a 24 nuevos cardenales, de los cuales 20 tienen menos de 80 años, y por lo tanto podrían participar en el cónclave secreto para elegir a su sucesor.

El asunto de la libertad religiosa tomó relevancia el jueves cuando el Vaticano advirtió a China que no obligara a obispos leales al Papa a acudir a la ordenación de otro obispo que es miembro de la Iglesia respaldada por el Estado y que no reconoce al Pontífice.

Los prelados que llegaron a la reunión expresaron su preocupación sobre si un nuevo enfrentamiento con Pekín puede conllevar a un empeoramiento de las relaciones tras un periodo de relativa mejoría.

Los católicos de China están divididos entre una Iglesia que reconoce al Papa y su autoridad para nombrar obispos y una "asociación patriótica" que ordena a sus propios obispos.

En los últimos meses, el Vaticano ha estado incrementando los llamados a la libertad religiosa para los cristianos en países predominantemente musulmanes, como Arabia Saudita.

En Arabia Saudita, donde están los lugares más santos del islam, cualquier rito no musulmán se debe celebrar en privado. Convertir a musulmanes está penado con la muerte, aunque es poco habitual ver sentencias de este tipo.

Las misas y reuniones para orar se celebran a menudo en casas de diplomáticos extranjeros pero el acceso es limitado, de forma que los cristianos se reúnen para rezar en salas de conferencias de hoteles, corriendo un gran riesgo.

El Vaticano también ha expresado su preocupación por el destino de los cristianos en Irak, un país predominantemente musulmán, donde 52 rehenes y policías murieron este mes cuando las fuerzas de seguridad asaltaron una iglesia que había sido tomada por hombres armados vinculados a Al Qaeda.

Los cardenales existentes y los elegidos también escucharán informes sobre el escándalo de abusos sexuales que ha conmocionado a la Iglesia en una serie de países.

Víctimas de abusos sexuales iban a protestar en Roma para coincidir con la reunión. Dicen que el Vaticano no ha hecho lo suficiente para proteger a los niños de abusos futuros por parte de sacerdotes.

"Queremos que los obispos entreguen a la policía y los fiscales los archivos personales de clérigos de quienes se ha ya probado, admitido o acusado creíblemente de abusar de niños", dijo Barbara Blaine, directora de la Red de Supervivientes de Personas Abusadas por Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés).

"El único modo en que podemos asegurar que los niños que todos conocemos y los niños que asisten a misa todos los dí as están seguros es si la Iglesia deja de luchar y comienza a cooperar como cualquier otra organización haría y debería", dijo Lucy Duckworth, miembro de SNAP y víctima de abusos en una rueda de prensa.

El cardenal británico Murphy O'Connor no comparte esta opinión y dijo que la Iglesia estaba haciendo "todo lo que puede" para asegurarse de que los niños están seguros y dejar atrás la "terrible vergüenza".