Rodríguez Zapatero cancela participación en Cumbre Iberoamericana

América Latina se reúne este fin de semana en Mar del Plata con sus antiguas metrópolis en medio de la zozobra económica de España y Portugal, en una crisis que forzó al jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, a desertar de la Cumbre Iberoamericana.

El lanzamiento en España de una dura batería anticrisis, cuando los mercados dudan de que solvente su déficit, obligó a Rodríguez Zapatero a cancelar la asistencia a la Cumbre, ideada por los ibéricos cuando en los 90 volvían fortalecidos por su "milagro europeo" a comprar empresas en América latina, en plena fiebre privatizadora.

Las sesiones en el más popular balneario argentino, 400 Km al sur de Buenos Aires, a orillas del Atlántico, comienzan el jueves y finalizan el sábado con el plenario de jefes de Estado y de Gobierno de los 19 países latinoamericanos más España, Portugal y Andorra.

España realizaba hace 10 años inversiones por casi 50.000 millones de euros en Latinoamérica, según la secretaría de Estado de Comercio y Turismo, en sectores estratégicos como el petróleo, las telecomunicaciones y la energía, entre otros.

Por el contrario, en aquel entonces, naciones de América Latina se debatían en las crisis causadas por la aplicación sin anestesia de políticas neoliberales que dejaron empresas estatales en venta y millones de desocupados.

Ahora América Latina se encuentra en un buen momento financiero y sus gobernantes se pronunciarán sobre la forma de encarar un colapso de las finanzas que tiene a España y Portugal dentro del ojo del huracán.

De todas maneras los mandatarios latinoamericanos no podrán evitar el impacto de los cables secretos de la diplomacia estadounidense difundidos por WikiLeaks, en los que figuran la anfitriona Cristina Kirchner y el presidente venezolano Hugo Chávez.

La Cumbre estará, como es rutina, rodeada de un cerco de hierro de seguridad, con más de tres mil policías en torno al emblemático Hotel Provincial, en presencia de los Observadores Asociados de Bélgica, Filipinas, Francia, Italia, Marruecos y Países Bajos, y entidades multilaterales.

Otro asunto de interés será el debate para la aprobación de una Cláusula Democrática del bloque, confirmó a la prensa el vicecanciller de Ecuador, Kintto Lucas.

La base del acuerdo será la reciente Cláusula aprobada por la Cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en Guyana, donde "existe consenso que en caso de ruptura democrática se cierren fronteras y se apliquen sanciones económicas y comerciales", dijo Lucas.

La Unasur, además, anunciará cuáles son los candidatos a ocupar la secretaría general del organismo sudamericano, tras la vacante por la muerte súbita el 27 de octubre del ex presidente argentino y líder peronista Néstor Kirchner (2003-2007), marido de la mandataria Cristina Kirchner.

"Tenemos que tantear y conversar", dijo el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, sin dar más precisiones sobre los posibles candidatos entre los que se incluyen el ex mandatario uruguayo Tabaré Vázquez y el jefe de Estado brasileño saliente, Luiz Inacio Lula da Silva.

Otro punto de los documentos que se elaboran aborda el reclamo de soberanía argentina por las Islas Malvinas, un archipiélago que el Reino Unido mantiene ocupado desde 1833.

Los mandatarios volverán a tratar el bloqueo comercial de Estados Unidos a Cuba, cuya eliminación reclaman desde hace décadas, además de considerar una propuesta de La Habana para luchar contra el terrorismo en todas sus formas.

Los temas candentes estarán en la Declaración final, incluyendo el del lema de la Cumbre, que es "La Educación para la inclusión social".

El único país que por primera vez no está invitado a la Cumbre es Honduras, debido a que Argentina cuestiona la legitimidad democrática del gobierno de Porfirio Lobo, elegido tras la destitución de Manuel Zelaya.

El Salvador ha propuesto, además, que se firme un proyecto de combate al crimen organizado transnacional.

La última Cumbre se había celebrado en 2009 en la ciudad portuguesa de Estoril y la próxima será en Paraguay, que recibirá de Argentina la presidencia Pro Témpore.