Piñera admite que el sistema penitenciario chileno es "inhumano"

Un incendio de enormes dimensiones ha provocado la muerte de al menos 81 reclusos de la cárcel de San Miguel, a las afueras de Santiago, la capital de Chile, según el último balance de víctimas ofrecido por las autoridades, que rebajan en dos el número de muertos. Además, una veintena de personas están heridas, 14 de ellas en estado crítico.

La peor tragedia en la historia del sistema penitenciario chileno se originó tras una pelea entre reclusos que posteriormente quemaron colchones lo que causó un incendio de grandes proporciones.

El presidente Sebastián Piñera, que ha suspendido su agenda y se ha puesto al frente de un gabinete de crisis, ha calificado de "absolutamente inhumano" el sistema carcelario del país sudamericano. "No solamente es inhumano" sino que además "es un atentado a la calidad de vida y a la dignidad de todo el país", ha añadido. La cárcel de San Miguel alberga 1.900 reclusos, pese a que la infraestructura tiene una capacidad para alojar únicamente a 700 presos.

El mandatario ha lamentado la "tremenda y dolorosa tragedia" ocurrida en el penal, del que tuvieron que ser evacuados más de 200 reos debido a la magnitud del siniestro. "La cifra de víctimas podría aumentar, porque hay heridos de gravedad. Esperamos que esto no ocurra, pero no podemos garantizar que el número de muertos no aumente", ha explicado Piñera.

El diario chileno El Mercurio ha informado de que decenas de bomberos se han movilizado para trabajar en la extinción del fuego declarado en el cuarto piso de la Torre Cinco de la prisión, donde se encontraban 147 presos. Las televisiones chilenas han mostrado desde primeras horas de la mañana imágenes de llamas saliendo de unos de los edificios de la prisión.

Cientos de familiares que esperaban ante la cárcel han atacado pedradas a las autoridades, según algunos periodistas y testigos. "Un verdadero caos se vive en estos momentos", destacaba un periodista de Radio Bío Bío al señalar que los familiares habían comenzado a lanzar botellas y piedras, por lo que la policía ha tenido que intervenir.

El ministro chileno de Justicia, Felipe Bulnes, se ha personado en el penal y ha declarado ante los medios de comunicación que el incendio ha afectado fundamentalmente al cuarto piso de la Torre Cinco de la cárcel. Ha intentado tranquilizar a los familiares que se iban agolpando en la entrada del penal, sobre todo a aquellos que conocían la ubicación de sus allegados.

De hecho, las autoridades, antes de la agresión de los familiares, pedían a quienes no tuvieran parientes en esa Torre, que se marcharan a sus casas. Los que sí los tuvieran, serían trasladados a una sala de la cárcel para ser atendidos.