Pocas esperanzas que el Senado estadounidense apruebe ley para jóvenes indocumentados

Menos de 24 horas después que la Cámara de Representantes aprobara un proyecto de ley que regularizaría la situación de cientos de miles de jóvenes nacidos en el extranjero y traídos a Estados Unidos ilegalmente, su esperanza quedaría truncada en el Senado.

Es improbable que los demócratas puedan obtener los 60 votos que necesitan a fin de superar la oposición de la mayoría de los republicanos y varios de su propio partido.

La Cámara aprobó el llamado proyecto de ley DREAM Act (siglas en inglés de la Ley para el Desarrollo, la Asistencia y la Educación de Menores Extranjeros), por 216 votos a favor y 198 en contra.

La ley se aplicaría a inmigrantes que tenían menos de 16 años al ingresar a Estados Unidos, hayan vivido en el país al menos cinco años y tengan un diploma de alguna secundaria estadounidense o su equivalente.

La medida que podría tener gran fuerza política, es vista por los activistas hispanos y los defensores de los inmigrantes como un adelanto crucial mientras se espera una reforma migratoria exhaustiva.

Después de la votación en la cámara baja, Obama afirmó en un comunicado que "este voto no sólo es lo correcto para favorecer a un grupo de jóvenes talentosos que tratan de servir a un país que ya conocen como suyo, mediante la continuación de su educación o dando servicio en las filas militares, sino que es lo correcto para Estados Unidos".

"Nos sentimos enriquecidos por su talento y el logro de sus esfuerzos para contribuir al éxito y la seguridad de nuestra nación", destacó el presidente, y agregó que es una manera de corregir lo que calificó como "una de las fallas mayúsculas de un quebrantado sistema de inmigración".

Sus críticos consideran que es una especie de amnistía para personas que violaron la ley y que alentaría a muchos extranjeros a introducirse en Estados Unidos con la esperanza de ser legalizados algún día.