Tensión en Oslo y división internacional por Nobel a disidente chino

Partidarios y adversarios del disidente chino Liu Xiaobo se movilizaban en Oslo, la víspera de la ceremonia en honor del encarcelado Premio Nobel de la Paz, que se llevará a cabo en ausencia de varios países, tras una virulenta campaña del régimen comunista chino para boicotear el acto.

Dos meses después de la atribución del Nobel, la indignación de Pekín no recae: después de haber tratado de "payasos" a los miembros del comité, China aseguró de nuevo que "la aplastante mayoría de la gente en el mundo están en contra de lo que hace el Comité Nobel".

"Esas personas del Comité Nobel deben admitir que son minoritarias", declaró en rueda de prensa Jiang Yu, la portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores.

Al mismo tiempo, en Oslo, el presidente del comité, Thorbjoern Jagland, se dijo agradablemente sorprendido por las reacciones internacionales después de la atribución del Nobel el 8 de octubre.

"No nos esperábamos mucho apoyo a nivel político porque numerosos países son muy dependientes de China económica y políticamente", declaró Jagland en la cadena de televisión TV2 Nyhetskanalen.

"Es agradable ver que tantos dirigentes internacionales hayan reclamado tan enérgicamente que Liu sea liberado", agregó.

Condenado en diciembre de 2009 a 11 años de cárcel por "subversión al poder del Estado", Liu Xiaobo, ex profesor de 54 años, no podrá ir a Oslo para recibir su premio, ni ser representado por miembros de su familia que no pueden abandonar el territorio chino.

En las últimas semanas, China se movilizó para intentar reducir el impacto de la ceremonia: Beijing multiplicó las presiones para que otros países boicoteen la entrega y también amenazó con "consecuencias" a los Estados que apoyen a Liu Xiaobo.

Un total de 19 países, entre ellos Rusia, Cuba, Colombia, Irak, Irán, Venezuela y Afganistán, rechazaron la invitación del Instituto Nobel. Algunos de ellos, como Serbia, alegaron la necesidad de conservar sus relaciones con China.

"Lo más importante es que dos tercios de los países con embajada en Oslo vendrán, inclusive grandes países cercanos a China", agregó Jagland.

Entre los 44 países que aceptaron su participación figuran los miembros de la Unión Europea, Estados Unidos, Brasil, Japón, India y Corea del Sur.

Por otra parte en China las páginas web de varios medios extranjeros, como la BBC, CNN o la cadena de televisión noruega NRK, estaban al parecer bloqueadas.

La organización no gubernamental Amnistía Internacional (AI) y el Instituto Nobel señalaron que las autoridades chinas presionaban a sus ciudadanos residentes en Noruega para que participen el viernes a manifestaciones hostiles contra el Nobel.

"Sabemos que la embajada china tomó la iniciativa de organizar contramanifestaciones y que presionó a los chinos en Oslo para que participen en ellas", declaró John Peder Egenaes, secretario general de AI en Noruega.

Esta ONG tenía previsto entregar este jueves a la embajada de China en Oslo una petición de apoyo de Liu Xiaobo con "aproximadamente 100.000 firmas", muchas procedentes de Europa y Estados Unidos.

En 109 años de historia del Nobel de la Paz, será la segunda vez que la recompensa no podrá ser entregada al galardonado o a uno de sus representantes. El único caso comparable remonta a 1936, en tiempos de la Alemania nazi, cuando el pacifista Carl von Ossietzky, laureado a posteriori del Nobel 1935, no pudo recibir su recompensa.