Parlamento cubano discutirá cambios propuestos por Raúl Castro

El Parlamento cubano debatirá el miércoles las reformas al modelo económico propuestas por el presidente Raúl Castro, en medio de un debate popular previo a la aprobación del programa el próximo abril.

"El tema principal va a ser la discusión entre los diputados, la participación nuestra en el mismo debate nacional que tiene lugar ahora alrededor de los lineamientos económicos y sociales", dijo a la prensa el presidente Parlamento, Ricardo Alarcón.

Desde principios de diciembre, los cubanos discuten en sus centros de trabajo y en sus barrios el programa económico, que será sancionado por el VI Congreso del Partido Comunista (PCC, único) en abril, el primer congreso desde 1997 y que tiene un retraso de nueve años.

Esos lineamientos incluyen una ampliación del trabajo particular, las pequeñas y medianas empresas privadas, la apertura de cooperativas urbanas de producción y servicios, mayor espacio a la inversión extranjera y autonomía a las empresas estatales en busca de eficiencia y productividad.

También terminar con el paternalismo estatal, con una reducción considerable de los subsidios, entre ellos la desaparición gradual de la cartilla de productos alimenticios, que funciona hace medio siglo.

En unas de las discusiones populares, en una empresa constructora, la preocupación de los empleados giró sobre la necesidad de "mayor autonomía" de la entidad y el incremento de sus ingresos, pues con 28 dólares al mes no se sienten estimulados.

La reunión parlamentaria aprobará también el informe de la economía en el año que concluye, el plan económico y el presupuesto para 2011, así como elegirá jueces legos para el Tribunal Supremo, según Alarcón.

Según las previsiones, la economía debe crecer este año 1,7%, después de un pobre resultado del Producto Interno Bruto (PIB) en 2009 de 1,4%, un año marcado por reajustes y recortes presupuestarios, que se evidenciaron en mayores desabastecimientos y escasez.

La cifra del PIB anual no dirá mucho a los cubanos, pues muchos viven en la incertidumbre que implica el cierre de medio millón de empleos estatales -hasta marzo-, y los afectados deben encontrar nuevas formas de ingreso en un sector privado, cuya mecánica cotidiana desconocen.

"La gente está erizada, pues si no se rinde en el trabajo pueden dejarte en la calle, en un momento en que cada vez hay menos dinero", dijo un plomero de una planta farmacéutica, que realiza trabajos particulares en su tiempo libre.

Por otro lado, la implementación de las medidas no implicará una mejoría inmediata para el ciudadano común, según han advertido las autoridades y economistas.

En un video proyectado a administrativos en algunos centros de trabajo, el ministro de Economía, Marino Murillo, admite que los próximos cinco años serán "duros", mientras un experimentado economista, Joaquín Infante, aseguró que la isla enfrentará dos años de "afectaciones" antes de ver en 2013 los primeros "beneficios" de la reforma.

Según un informe de la Sección Intereses de Estados Unidos en La Habana, revelado la pasada semana por WikiLeaks, los principales socios comerciales de Cuba, entre ellos China, temen que la isla caiga en una crisis de insolvencia en un plazo de dos años.

Más que el debate del Parlamento, los cubanos esperan el discurso de Raúl Castro en la clausura de la sesión, con la esperanza de alguna buena noticia entre los llamados a trabajar duro y a ahorrar.

Raúl Castro sostiene que el modelo socialista, donde el Estado controla más del 90% de la economía, se "actualiza", sin girar al capitalismo, para hacerlo más eficiente.