A medias opera centro de salud progreseño

La falta de personal médico permanente en el centro de salud de Mucula, al norte de El Progreso, ha provocado que este funcione a medias, obligando a decenas de personas a padecer por el servicio.
Desde su inauguración a finales de marzo de 2011, el establecimiento comenzó a funcionar con el apoyo de un médico cubano y enfermera, el galeno se fue de vacaciones, por lo que el centro fue cerrado temporalmente dejando sin atención a los habitantes.
El director municipal de Salud, Alfonso Bonilla, ha hecho gestiones para lograr apoyo de médicos en servicio social, encontrando eco en los estudiantes del ultimo año de medicina de la Universidad Nacional Autónoma del Valle de Sula.
El establecimiento fue reabierto al público con un estudiante de medicina, pero no se da abasto por la enorme cantidad de pacientes que requieren de atención. El universitario estará en Mucula tres semanas. “Estamos preocupados, hacemos gestiones para que se asigne un médico y enfermera permanente, las necesidades en esa zona son muchas y debemos atenderlas”, expresó Bonilla.
Explicó que el apoyo del galeno cubano ha sido de gran valor en las aldeas. “Se fue de vacaciones a su país y no sabemos cuándo regresa, por mientras dependemos de la colaboración de los estudiantes”.
La alegría de los pobladores desde el día de la inauguración ha ido disminuyendo. La construcción del centro se logró luego de varios años de lucha, ya edificado permaneció casi un año sin abrirlo al público y hoy enfrentan el problema de que no tienen médico.
María Ramos, vecina del sector, dijo que “la necesidad nos obligaba a viajar muchos kilómetros para llegar a Urraco Pueblo o sino al hospital de El Progreso para curar nuestras dolencias, pedimos a las autoridades de Salud a nivel central que atiendan nuestra petición de tener médicos permanentes”.
Para que el césamo de Mucula funcionara fue necesario el aporte del Club Rotario y la Alcaldía con parte del equipo. Al igual que esas comunidades, otras zonas del Valle de Sula enfrentan similares problemas de atención y habilitación de modernos locales por falta de personal médico.
Uno de esos casos es el Materno Infantil en Santa Rita, donde la organización Medicus Mundi invirtió más de nueve millones en el edificio y equipo y Salud aún no nombra el recurso humano para ese fin.