Papa denuncia cristianofobia en Europa

El Papa Benedicto XVI expresó la profunda preocupación de la Iglesia Católica por la "hostilidad y prejuicios" contra el Cristianismo en Europa, diciendo que el progresivo laicismo era tan malo como el fanatismo religioso.

En el mensaje para el Día Mundial de la Paz de la Iglesia Católica Romana, que se celebra el 1 de enero, también reiteró recientes condenas de la falta de libertad religiosa en países de Oriente Medio donde los cristianos son una minoría, como Irak y Arabia Saudí.

Agregó que los cristianos eran el grupo religioso más perseguido del mundo y que era "inaceptable" que en algunos lugares tuvieran que arriesgar sus vidas para practicar su fe.

Sin embargo, reservó sus palabras más duras para Europa, donde la Iglesia dice que está bajo ataque por algunos gobiernos nacionales e instituciones europeas sobre temas como el matrimonio homosexual, el aborto y el uso de símbolos religiosos cristianos en lugares públicos.

"También expreso mi esperanza de que en Occidente, y especialmente en Europa, acabará la hostilidad y el prejuicio contra los cristianos porque están decididos a orientar sus vidas de una forma coherente con los valores y principios expresados en el Evangelio", dijo en el mensaje.

"Que Europa se reconcilie con sus raíces cristianas, que son fundamentales para entender su pasado, presente y futuro en la historia", declaró.

El mensaje, llamado este año "Libertad religiosa, el camino a la Paz", se envía tradicionalmente a los líderes mundiales, instituciones nacionales e internacionales como Naciones Unidas.

El Papa colocó lo que el Vaticano ha calificado como "laicismo agresivo", como el matrimonio homosexual y restricciones sobre símbolos religiosos como crucifijos, escenas de nacimientos y otras tradiciones, al mismo nivel que el fanatismo religioso.

"La misma determinación que condena cualquier forma de fanatismo y fundamentalismo religioso debe también oponerse a cualquier forma de hostilidad a la religión que restringiría el papel público de los creyentes en la vida civil y política", declaró.

"Debería estar claro que el fundamentalismo religioso y el laicismo son semejantes en que ambos representan formas extremas de rechazo de pluralismo legítimo y el principio de laicismo", agregó."

Autoridades de la Iglesia han expresado su preocupación por lo que ven como una creciente "Cristianofobia" en el mundo desarrollado.