Se cierra serpentario capitalino por falta de fondos

Luego de diez años de cuidar y proteger a diferentes especies de serpientes, tortugas, iguanas y cocodrilos, la Organización de Rescate y Protección de Reptiles y Anfibios de Honduras (ORPRAH) cerró el albergue en donde atendía a unos 140 animales.

Su fundador, Jorge Ferrari, explicó que la falta de recursos económicos les impide continuar manteniendo el centro. “En los últimos días, gracias al trabajo y escasos recursos de los voluntarios estábamos alimentando a los animales bajo nuestra responsabilidad.

Es así, que a partir del 24 de diciembre de 2010, los animales tendrán un nuevo hogar ubicado en el Ocotal, Francisco Morazán, hasta donde serán llevados con ayuda de personal y vehículos de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA).

Ferrari explicó que muchos de los animales bajo su cuido no pueden sobrevivir en estado salvaje porque han sido domesticados y necesitan de la protección de alguien.

Para el caso, Jaime, un cocodrilo de 20 años que fue rescatado por los voluntarios necesita de cuidados especiales, que solo personal especializado se los puede brindar.

Entre las especies están varia serpientes venenosas y no venenosas, boas, serpientes constrictoras e iguanas, además de otras especies exóticas.

La organización privada, apolítica y sin fines de lucro, se fundó el 13 de mayo de 2002 y desde entonces ha luchado por crear conciencia y aprecio por los anfibios y reptiles que se encontraban heridos en bosques y ríos.

Entre los 140 animales que cuidaban los voluntarios se encuentran muchos animales que fueron donados por sus dueños, que por estar enfermos los dieron al cuidado del ORPRAH que funcionó por una década en la colonia Godoy de Tegucigalpa.

Durante el traslado de los reptiles y anfibios estarán presentes miembros de la Fiscalía del Ambiente y del Instituto de Conservación Forestal (ICF) para garantizar la transparencia de la actividad.