El Salvador le dice a EUA que debe “pensar bien” si no renueva TPS

El estatus de 60,000 hondureños y unos 6,000 nicaragüenses expira el 5 de enero de 2018, por lo que el aviso oficial sobre su futuro se espera a más tardar el lunes próximo.

El Gobierno de El Salvador, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, consideró este viernes que la administración de Donald Trump debe “pensar bien” su próxima decisión acerca del Estatus de Protección Temporal (TPS, en inglés) de alrededor de 300,000 inmigrantes centroamericanos.

El canciller Martínez se reunió el viernes en Estados Unidos con la secretaria interina de Seguridad Nacional, Elaine Duke para exponerle el aporte de la comunidad salvadoreña con TPS a la economía, pero no hubo más información sobre este encuentro.

Desde un foro realizado en la sede de la Universidad de Nueva York en Washington D. C. (Estados Unidos), el canciller Martínez dijo que no renovar el TPS también originaría una nueva ola de migración irregular hacia el norte.

Las negociaciones de El Salvador y Honduras se han acrecentado a medida que se acerca la fecha límite para que el DHS haga el anuncio sobre si se renovará o no el TPS de Honduras y Nicaragua.
El estatus de 60,000 hondureños y unos 6,000 nicaragüenses expira el 5 de enero de 2018, por lo que el aviso oficial sobre su futuro se espera a más tardar el lunes próximo. Si el TPS termina, unos 300,000 ciudadanos hijos de inmigrantes con TPS sufrirían las consecuencias.

Daño a "estrategia" multilateral

El ministro de Relaciones Exteriores aseguró el viernes que si la administración Trump decide cortar los sueños de 190,000 connacionales protegidos de la deportación desde 2001, habría un impacto para ambas naciones.

Más allá de eso, terminar con el beneficio —que se originó a raíz de dos terremotos hace 16 años— dañaría un plan multilateral que es herencia de la gestión del expresidente Barack Obama y de su exvicepresidente, Joe Biden.

El Plan Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica fue pensado para acabar con las causas de raíz de la migración irregular. En El Salvador, hay varios programas de cooperación que se escudan en esta alianza. Martínez señaló que no renovar el TPS va en contra de la “estrategia” que se ha trabajado con Estados Unidos.

“Como parte de ese plan, las llegadas a EUA han bajado en 30 %. Terminar TPS no tiene impacto solo en Estados Unidos, sino en El Salvador y en la estrategia (del plan) porque (los beneficiarios del TPS) seguramente encontrarían trabajo en El Salvador”, debido a que ya tienen la experiencia laboral necesaria. Este panorama hipotético, de acuerdo con el canciller, obstruiría las oportunidades de otras personas a las que se les está dando asistencia como parte de la alianza.

El TPS de El Salvador llega hasta 9 de marzo de 2018, por lo que el anuncio sobre su continuidad debería de darse en los primeros días de enero próximo.

En el foro del viernes participaron la directora de política del American Inmigration Council, Royce Bernstein; el vicepresidente de recursos humanos de Miller and Long Concrete Construction; el director para América Latina del Atlantic Council, Jason Marczack; y José Palma, quien es beneficiario del TPS.

Mientras tanto, el periódico The Washington Post hizo público ayer que el secretario de Estado, Rex Tillerson, envió esta semana una carta dirigida a la secretaria interina de Seguridad Nacional, Elaine Duke, diciéndole que el TPS de los centroamericanos y de unos 50,000 haitianos ya no es necesario.

De acuerdo con las fuentes del Washington Post, Tillerson dijo a Duke que las causas que originaron estos permisos temporales ya no están vigentes. La carta del Departamento de Estado es requerida por ley para que la cabeza del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) —en este momento, Duke— pueda recomendar o no al presidente Trump renovar el TPS.