Estudiantes desafían y autoridades de la UNAH amenazan con severas medidas

En comparecencia pública, los líderes más obstinados del "MEU" dejaron de manifiesto que quieren imponer por su propio capricho el 26 de septiembre como la fecha de vuelta a clases.

A la intransigencia de los estudiantes, las autoridades de la Universidad Nacional responderán este día con disposiciones severas que, en principio, estarían dirigidas a demandar el respaldo de las instituciones del orden para restablecer la gobernabilidad.

En un comunicado reciente, los funcionarios de la máxima casa de estudios habían alertado sobre la reserva de echar mano de sus atribuciones de acudir a los órganos jurisdiccionales jurisdiccionales en caso de registrarse acciones que impidan el desarrollo normal de las actividades universitarias.

Los dirigentes del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU), obstaculizaron el reinicio de las clases que estaba previsto para ayer. Su consigna es regresar a las actividades académicas normales, una vez que la rectora, Julieta Castellanos, esté fuera de su cargo.

En Ciudad Universitaria de la capital, la impartición de clases fue irregular ayer lunes. Ciertas clases tuvieron un desarrollo normal; pero en varios edificios, los jóvenes en pugna impidieron el acceso de sus compañeros.

Mientras tanto, en la Universidad del Valle de Sula, fue tomado el edificio administrativo, una situación que fue condenada por las autoridades regionales.

En la zona sur, elementos de la Policía Nacional procedieron a desalojar a un sector de estudiantes que mantenían secuestrados varios edificios del Centro Universitario del Litoral Pacífico, con sede en Choluteca.

De acuerdo con la reprogramación académica aprobada por los órganos de dirección de la Universidad, ayer debieron ser restablecidas las jornadas académicas del segundo período en los campus de Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba, Santa Rosa de Copán y Comayagua.

Y en lo que corresponde al Centro del Litoral Pacífico de Choluteca, la determinación se orienta al traslado íntegro de la matrícula del segundo período al tercer ciclo, en sus modalidades presencial y a distancia.

Sin embargo, un sector de los estudiantes no quieren ceder. No están dispuestos a liberar los espacios para recuperar el orden de la vida universitaria.

En comparecencia pública, los líderes más obstinados del "MEU" dejaron de manifiesto que quieren imponer por su propio capricho el 26 de septiembre como la fecha de vuelta a clases.

Complementariamente, exigen la reinstalación del Consejo Local Docente, la no criminalización de la protesta, la exculpación de sus compañeros acusados por usurpación y la inmediata salida de la rectora Castellanos.

Los recalcitrantes dirigentes estudiantiles agregan otra condición: La remoción del ministro de Seguridad, Julián Pacheco, a quien responsabilizan del incidente ocurrido el fin de semana, cuando uniformados rociaron de gas a un grupo de jóvenes requeridos por la ocupación ilegal de bienes públicos.

En cuestión de horas, las autoridades de la Alma Máter darán a conocer disposiciones severas en aras de mantener la gobernabilidad de la institución, a la vez que se ha reiterado que no serán suspendidas las sanciones impuestas a los jóvenes señalados de cometer acciones punibles.

Tampoco se da por descontada la cancelación del segundo período académico si las clases no son reanudadas de forma regular esta misma semana.