Familias completas llegan al Megaparque del Campo de Parada Marte

En las ciudades gemelas de Tegucigalpa y Comayaguela son varios los Mega y pequeños parques, pero el más grande, amplio y cómodo de todos es el que está ubicado en el Campo de Parada Marte, ubicada en la calle que conduce a la comunidad de Mateo, Francisco Morazán.

Las familias capitalinas han encontrado en los Megaparques para una Vida Mejor un lugar apropiado de esparcimiento y de convivencia entre padres, abuelos, hijos y nietos.

En las fiestas de fin de año, la Villa Navideña le da un toque extra a los atractivos del Megaparque.

En las ciudades gemelas de Tegucigalpa y Comayaguela son varios los Mega y pequeños parques, pero el más grande, amplio y cómodo de todos es el que está ubicado en el Campo de Parada Marte, ubicada en la calle que conduce a la comunidad de Mateo, Francisco Morazán.

Las puertas están abiertas desde las cinco de la mañana, invitando a familias enteras a disfrutar de senderos en medio del pinar que adorna la zona; área de musculación, canchas de fútbol, baloncesto, béisbol, patinaje, atletismo, entre otros.

Los Megaparque son parte de la estrategia de prevención de la violencia del presidente Juan Orlando Hernández, creando espacios para que los hondureños puedan divertirse sanamente y con seguridad.

Eran las 2:00 la tarde cuando visitamos el Megaparque del Campo de Parada Marte. Era un día normal de este mes de diciembre y contaba con muchas familias que se habían trasladado desde diferentes puntos de la capital.

EN FAMILIA

En un bus rapidito llegaron desde la aldea Santa Rosa, ubicada en la salida a la carretera del sur, los integrantes de la familia Osorto Godoy.

Los pequeños Samuel José (de 8 años) y Jafeth Esaú (de 10 años) eran acompañados por su madre Cindy Godoy y su tía Guadalupe del mismo apellido.

Ambos niños estaban en la cancha de fútbol, jugando a lo que ellos llamas penales. Desde un costado de la canchita los observaba su madre Cindy, esperando que se incorporara al grupo la tía Guadalupe que andaba caminando por los senderos.

Al ver a los dos infantes cómo se divertían, madre y tía se sumaron a la famosa “potra”, para convertir el momento en una tarde inolvidable.

El equipo vencedor fue lo de menos, lo importante es que pudieron disfrutar en familia en el Megaparque para una Vida Mejor.

“Venimos dos veces a la semana al Megaparque, porque es muy bonito y hay varios lugares para divertirnos”, dijo Cindy Godoy.

El pequeño Samuel José contó que a él le gusta estar todo el tiempo que sea posible en la canchita de fútbol. “A mí me gusta este deporte, pero también me gusta el baloncesto y hacer ejercicios”.

La tía Guadalupe confiesa que les gusta visitar el Megaparque porque “es muy seguro, aquí se cuentan con militares y eso es importante para nosotros y para nuestros niños”.

Entre risas, juegos y bromas transcurrió la tarde para la familia Osorto Godoy, hasta que llegó el momento de abordar nuevamente un rapidito y regresar a la aldea Santa Rosa. “Seguro volveremos”, anunciaron.

SIN DIFERENCIAS SOCIALES

Los Megaparques son para todos los hondureños. Aquí no hay diferencia social ni económica, pues han sido construidos para que disfruten sanamente los habitantes del país.

“A nosotros nos motivó a que viniéramos al Megaparque los diferentes juegos y la Villa Navideña”, coincidieron las señoras Lizeth Ponce y Wendy González, que llegaron del sector de Las Tapias acompañando a sus hijos.

“Los juegos y la Villa Navideña están muy bonitos”, resalta doña Lizeth.

“Venimos un día por semana y a cualquier hora”, agrega doña Wendy.

El pequeño David Alvarado Aguilera, de 8 años, se divierte en los deslizadores. “Están pinta”, dice con alegría.

“Estamos en el Megaparque desde las 11 de la mañana y aquí almorzamos”, cuenta doña Lizeth.

En la pista de patinaje se divierten tres jóvenes que prácticamente han cruzado toda la capital para llegar al Megaparque del Campo de Parada Marte.

Issac Ávila reside en la colonia Izaguirre; Oswin Flores en la colonia La Sosa y Luis Carvajal en la colonia 21 de Octubre.

“Esta es una de las mejores pistas de la capital donde uno puede practicar”, coincidieron los tres muchachos que hacían sus mejores presentaciones, arriesgando hasta su propia integridad física.

LA MÁGICA VILLA NAVIDEÑA

La joven madre Raquel Sarmiento llegó al Megaparque en su propio vehículo para que sus hijos Daniel Huberto y Ángel Rodrigo pudieran “botar” un poco de energía.