Honduras en la cima de casos de suicidios entre niños en Centroamérica

En Guatemala, se calcula que dos menores se suicidan cada treinta días, mientras en el Salvador, el drama se concentra en las niñas embarazadas que, ante la dificultad de su entorno, deciden cortar su existencia.

El registro de menores que toman la decisión de quitarse la vida genera alarma en Honduras.

Se sabe que tres niños pierden su existencia cada mes en tales circunstancias y la cifra va en aumento, especialmente en la banda de edades entre 10 y 16 años.

Los estudios indican que también crece el número de infantes de seis años que están optando por medidas radicales, un dato que encierra un terrible drama en el país.

Los fracasos en el rendimiento escolar, la violencia sexual, la agresión física y un ambiente familiar sumamente adverso, son las razones que motivan a los niños hondureños a suicidarse, mediante el uso de armas de fuego o ingesta de veneno.

Solamente en el Hospital Escuela son atendidos semanalmente entre dos y cuatro casos de menores con intenciones suicidas, particularmente los que han decidido atentar contra ellos mismos cortándose las venas, ahorcados o tomando medicamentos.

Honduras lidera la lista de países del área centroamericana con el porcentaje más alto de menores que por su propia mano le ponen término a su vida.

En Guatemala, se calcula que dos menores se suicidan por mes. Los registros revelan que entre 2015 y el primer semestre del año pasado, cerca de 70 expedientes de tal naturaleza fueron documentados.

Casi la totalidad de estos casos en Guatemala, tienen relación con la ingesta de pastillas para curar frijoles, debido a que en aquel país la comercialización no tiene controles estrictos.

En El Salvador el drama de los suicidios se concentra en las niñas embarazadas que, ante la dificultad de su entorno, terminan por cortar su existencia.

En esa vecina nación, unas siete niñas en estado de gravidez son encontradas muertas por su propia mano. Un estudio presentado por el Fondo de Población para las Naciones Unidas, pone de relieve que desde 2011 al menos 42 niñas embarazadas se fueron por la puerta falsa.

El entorno es muy similar en Costa Rica, donde el mayor número de casos de suicidios infantiles tiene su origen en el bullying o acoso físico o psicológico sostenido y continuo que reciben los niños.

Las autoridades del rubro de salud de Costa Rica han confirmado que las ideas de suicidio y los intentos de consumar tales actos en aquella nación del istmo acosan y crean una vida infernal entre los menores de 10 a 12 años, con una incidencia mayor en los últimos cinco años.

En Honduras el tema adquiere ribetes de alarma, porque significa que los niños encuentran que su entorno es insostenible, que su futuro está perdido y que su situación de indefensión es tal que, dentro de su forma de pensar, la existencia es insoportable.