JOH anuncia traslado a El Pozo a asesinos de hijo de rectora y Alfredo Landaverde

Aseveró que los implicados en "casos de alto impacto por crimenes sucedidos en el país, van a pagar en la cárcel como se debe".

El presidente de la República, Juan Orlando Hernández, anunció hoy el traslado a la cárcel de máxima seguridad de El Pozo, localizada en Ilama (Santa Bárbara), de los reclusos sentenciados por los asesinatos de dos universitarios, uno de ellos el hijo de la rectora de la UNAH; del exdiputado y exmagistrado Eduardo Gauggel y de su hijo, y del experto en lucha contra el narcotráfico Alfredo Landaverde.

Rafael Alejandro Vargas Castellanos (hijo de la rectora Julieta Castellanos) y Carlos David Pineda eran estudiantes de Sociología y Derecho, respectivamente, en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), y fueron asesinados la madrugada del 22 de octubre de 2011.

Este crimen fue perpetrado por los exagentes de la Policía Nacional José Rubén Pozo, Wilson Roberto Cardona y Gabriel Donatilo Mancía Hernández, quienes fueron sentenciados en juicio oral y público a 58 años de prisión el 7 de abril de 2014.

Además, Santos Arnulfo Padilla Rodríguez, a quien el Tribunal de Sentencia condenó a 66 años de cárcel, en virtud de haber sido la persona que disparó contra los jóvenes de acuerdo al testimonio de sus mismos compañeros.

En el caso de los abogados Eduardo Gaugel Rivas y su hijo, Eduardo Gaugel Mejía, quienes fueron asesinados el 10 de abril de 2015, ayer martes un tribunal de justicia de San Pedro Sula condenó a 36 años y 8 meses de prisión a Gabriel Enrique Ponce y Fredy Mauricio Mejía Castellanos, mientras que otros dos involucrados andan prófugos.

Asimismo, Marvin Noel Andino Mascareño, quien el 7 de abril de 2014 fue condenado a 22 años de cárcel por el asesinato de Alfredo Landaverde, pena que terminará de cumplir en la cárcel de máxima seguridad de El Pozo, al igual que los sentenciados por los crímenes de los estudiantes universitarios y de los abogados Gauggel.

En conferencia de prensa el presidente Hernández dijo "Va a haber un antes y un después en el manejo del sistema de centros penales, y luego de realizadas las diligencias judiciales, se puede decir que estas personas van a cumplir sus penas de manera ejemplar en el país".

De igual manera manifestó "He pedido a Fusina que traslade a El Pozo a los asesinos, expolicías que mataron a los hijos de Julieta Castellanos y la señora Aura Pineda, así como a los asesinos del abogado Gauggel y el sicario que mató a don Alfredo Landaverde".

Aseveró que los implicados en "casos de alto impacto por crimenes sucedidos en el país, van a pagar en la cárcel como se debe".

El mandatario aseguró que "Hay un deseo contundente de parte de varios sectores de la sociedad para que se realicen las reformas penales y que desean que el Estado actúe de manera contundente en contra de estos crímenes que vive el país".

"Este tipo de reacciones que se presentan por parte del crimen, ante las políticas de seguridad implementadas por el Gobierno, son normales. Si se revisa el caso de Colombia en su lucha contra el crimen, se encontraron las autoridades de ese país con una serie de problemas que son similares o de mayor magnitud a los que hemos vivido nosotros", finalizó el presidente, Juan Orlando Hernández.