Las extorsiones cayeron un 43% en El Salvador hasta tercer trimestre de 2017

En el referido período, la Policía Nacional Civil (PNC) del país centroamericano reportó un total de 950 casos de extorsión, 717 menos que los 1.667 computados hasta el tercer trimestre del 2016

Los casos de extorsiones en El Salvador bajaron un 43% entre enero y septiembre de 2017, frente al mismo lapso del 2016, de acuerdo a datos de oficiales a los que Acan-Efe tuvo acceso hoy.

En el referido período, la Policía Nacional Civil (PNC) del país centroamericano reportó un total de 950 casos de extorsión, 717 menos que los 1.667 computados hasta el tercer trimestre del 2016.

Las extorsiones, que según el Gobierno son una de las principales fuentes de ingresos de las pandillas, fueron cometidas principalmente en la zona urbana con el 66.3 % de los casos, mientras que aproximadamente el 15.8% fueron registradas en áreas rurales y las restantes en lugares no determinados.

El 27.47 % de las extorsiones se concentraron en el central departamento de San Salvador, donde se encuentra la capital y las principales zonas comerciales del país, y en el occidental departamento de Sonsonate con el 11.68 %.

Por su parte, los departamentos de San Miguel (este) y Santa Ana (nordeste), donde se ubican las otras dos ciudades más importantes del país, en el oriente registraron el 8.94 % de las extorsiones.

El director de la Policía, Howard Cotto, aseguró a mediados de septiembre pasado que "la extorsión es la columna vertebral de la existencia de las pandillas", mientras que "el homicidio es un elemento instrumental" utilizado para "alcanzar objetivos principalmente económicos y logísticos".

El estudio "Extorsión a la micro y pequeña empresa en El Salvador", de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES),dado a conocer en 2016, indica que el 22% de las micro y pequeñas empresas son extorsionadas en el país centroamericano.

Según cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID),dadas a conocer en febrero pasado, el crimen y la violencia le cuestan a El Salvador el 6.1% de su Producto Interno Bruto, casi el doble que al resto de América Latina, que promedia el 3.55 %.