Más de cien mil millones pagarán hondureños en tributos para sostener aparato estatal en 2018

En el período entre 2010 y 2017, el pago de impuestos en Honduras se ha elevado en aproximadamente 114 por ciento que equivale a 48,000 millones de lempiras.

La estructura tributaria de Honduras sigue descansando en los impuestos sobre la Renta y sobre la Venta.

La meta de recaudación de impuestos para 2018 sobrepasa los cien mil millones, entre ocho mil millones y diez mil millones por encima de lo que fue fijado para 2017.

Y los tributos para el período de 2019 están calculados en una cifra por encima de los 110,000 millones de lempiras, mientras que el objetivo de captación de recursos para 2020 es de 117,000 millones.

Esta relación significa que el financiamiento de los presupuestos es cada vez más dependiente de los tributos, particularmente de los impuestos sobre la Venta y Renta.

Un informe especializado conocido a finales de 2016 establece que los ingresos tributarios representan el 17 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de Honduras.

El plan de ingresos y egresos elaborado para 2018, descansa en un 80 por ciento en el pago de los impuestos y el restante 20 por ciento son recursos que vendrán de préstamos y de donaciones.

La meta fijada para la recaudación tributaria el año entrante es de más o menos 104,000 millones de lempiras, una cantidad superior en 13 por ciento a lo que fue previsto para 2017.

En el período entre 2010 y 2017, el pago de impuestos en Honduras se ha elevado en aproximadamente 114 por ciento que equivale a 48,000 millones de lempiras.

En 2010, los hondureños cubrieron una carga tributaria de 42,000 millones de lempiras; en 2011, el pago al fisco fue de 49,000 millones de lempiras y en 2012, la cifra se elevó a 53,000 millones.

El sacrificio de los contribuyentes en 2013 sumó 56 mil 700 millones de lempiras; en el período 2014 rozó los 67,000 millones; en 2015, creció a 73 mil 600 millones de lempiras.

Las arcas del Estado recibieron en 2016 más de 80,000 millones de lempiras en pago de tributos y, al cierre de 2017, se espera que la presión fiscal ejercida sobre los contribuyentes se refleje en ingresos superiores a los 90,000 millones de lempiras.

La equidad estaría dada por una correspondencia entre el peso de las imposiciones fiscales y su derrame sobre las condiciones sociales y económicas de la población.