Ola de aumentos en combustibles y canasta básica presionan economía de la población

De acuerdo con los estudios efectuados por los defensores de la canasta básica, al menos 18 productos se han encarecido y, por tanto, reducido la capacidad de compra de la población.

Una corriente de aumentos reales y de alzas especulativas enfrentan los sectores mayoritarios de la población.

Los incrementos en cadena en el costo de los combustibles presionan el bolsillo de los hondureños, particularmente el de aquellos grupos que se mueven en la pobreza y que son los más golpeados por la caída en su poder adquisitivo.

El valor de los derivados del petróleo se ha modificado en las últimas seis semanas al hilo, lo que ha hecho que los dirigentes del transporte hayan reactivado su demanda para que las tarifas sean revisadas.

Los empresarios del rubro han vuelto a amenazar con medidas de presión y a poner en vilo a los usuarios que, por añadidura, tienen que hacer malabares con la especulación incontenible en el precio de los productos.

Las instituciones que han tomado para sí la bandera de los consumidores, aseguran haber realizado en las semanas que han transcurrido de este año un monitoreo en los mercados y ferias que operan a nivel nacional y encontrado una espiral incontenible.

De acuerdo con los estudios efectuados por los defensores de la canasta básica, al menos 18 productos se han encarecido y, por tanto, se ha reducido la capacidad de compra de la población.

El fin de semana se informó sobre el alza en el valor de venta de los lácteos, la manteca, el aceite, el arroz, los frijoles, el maíz, el azúcar, la papa y otros bienes de consumo popular.

Los consumidores organizados están a la expectativa, porque consideran que la ola creada por los intermediarios es muy alta, con tendencia a agudizarse en la época de Semana Santa.

Autoridades de la Secretaría de Desarrollo Económico, han desmentido que en las ciudades más importantes del país se haya desencadenado una serie de aumentos ficticios en el valor de los bienes y servicios.

Un informe del Banco Central señala que, al cierre de enero, la inflación fue de 0.29 por ciento y los rubros que más tuvieron participación en este porcentaje son precisamente el precio de los combustibles y las tarifas de los servicios de agua y luz.

También tuvieron influencia las tarifas de los servicios de alojamiento, el precio de las prendas para vestir y del calzado, así como el valor de los artículos para el hogar.

La inflación en 2017 se ubicó en 4.73 por ciento, en contraste con 3.31 por ciento del período 2016, mientras que para 2018 este índice está proyectado en alrededor de cuatro por ciento.