Ombudsman: Persiste la falta de diálogo y el uso inmoderado de la fuerza

Indicó que ante la prolongación de los actos de protesta social, ha coordinado y ejecuta, con instancias y organismos nacionales e internacionales y con la colaboración de organismos no gubernamentales, medidas de prevención y protección de los derechos humanos.

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Roberto Herrera Cáceres, cuestionó hoy que aún persista la falta de diálogo así como el uso inmoderado de la fuerza y de gases lacrimógenos con consecuencias negativas sobre la integridad y la salud de las personas.

Indicó que ante la prolongación de los actos de protesta social, ha coordinado y ejecuta, con instancias y organismos nacionales e internacionales y con la colaboración de organismos no gubernamentales, medidas de prevención y protección de los derechos humanos.

Agregó, que ha tenido aproximaciones crecientes, con autoridades y líderes de las manifestaciones, a nivel departamental y nacional, y de esa forma se ha logrado facilitar la interlocución entre ellos.

En la mayoría de los departamentos de Honduras, las manifestaciones se realizan pacíficamente, con diálogo y respeto mutuo, entre manifestantes y autoridades, y la consideración debida a los derechos humanos de terceras que no participan en las marchas.

Sin embargo, lamentó que aún no se logra que esas responsabilidades y compromisos se concreten principalmente, en ciertas ciudades de algunos departamentos del país.

Hemos podido constatar que, por parte de algunas autoridades, aún persiste la falta de diálogo así como el uso inmoderado de la fuerza y de gases lacrimógenos y la estigmatización de personas.

Declaró que ese tipo de situaciones trae consigo consecuencias negativas sobre la integridad, salud y libre ejercicio del derecho de cada persona a reunirse, expresarse y manifestarse pacíficamente y sin armas.

El ombudsman hondureño también se refirió al papel de ciertas personas que participan en las manifestaciones en las que se han evidenciado casos de falta de respeto a la autoridad y hacia terceras personas que no tienen nada que ver con los actos de protesta.

Esas acciones también ocasionan daños a la integridad, a la seguridad, a la libre expresión, a la propiedad y a la libre circulación, preciso.

Herrera Cáceres recordó a los miembros de la Policía Nacional y Militar que su primera obligación constitucional es proteger y respetar los derechos humanos de la población.

Exhortó a las autoridades y manifestantes a continuar en el proceso de interlocución para dar efectividad plena a los derechos humanos de reunión, manifestación y libre expresión.