ONU pide investigar denuncias de tráfico de personas entre refugiados de Uganda

Según una fuente, en este caso podrían estar implicados funcionarios de Uganda responsables de la protección de los refugiados.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) pidió a las autoridades de Uganda investigar las denuncias sobre "tráfico de personas" en los campos de refugiados y supuestos fraudes en el manejo de la ayuda humanitaria, informó este lunes la responsable del organismo en ese país.

Rosa Malango, coordinadora residente de la ONU en Uganda, indicó a la AFP que en una carta enviada a la oficina del primer ministro ugandés el 26 de enero, le expresó su preocupación por las denuncias "que van desde la corrupción hasta el fraude, pasando por la trata de mujeres y niñas, así como la intimidación y el hostigamiento del personal de las Naciones Unidas".

"Desde el mismo momento en que alguien, quién sea, menciona algo parecido a la explotación o abusos sexuales, yo tengo que pedir una investigación (...) y es eso lo que hice", afirmó Malango. La funcionaria agregó que las autoridades de Uganda le garantizaron que van a investigar.

Una fuente diplomática bajo condición de anonimato precisó que estas acusaciones atañen a mujeres y niñas del sur de Sudán que se encuentran en campos de refugiados en el norte de Uganda, y que son vendidas como "esposas" a combatientes de Sudán del Sur, para devolverlas así a su país en guerra.

Según la misma fuente, en este caso podrían estar implicados funcionarios de Uganda responsables de la protección de los refugiados.

En lo que respecta a las acusaciones de fraude y corrupción, los responsables de la ONG sospechan que desde hace varios años las cifras oficiales sobre el número de refugiados en Uganda fueron infladas con el objetivo de desviar fondos y otros recursos humanitarios.

De acuerdo a fuentes diplomáticas, a raíz de estas denuncias, al menos un donante importante suspendió en gran medida la ayuda humanitaria que suministraba hasta tanto no se establezca un sistema de identificación biométrica de los refugiados. Otros donantes amenazaron también con cortar su ayuda.

El Nuevo Diario.