Pérdidas entre 200 y 300 millones diarios registran cafetaleros por falta de cortadores

Se estima que las pérdidas ocasionadas por esta dificultad varía entre el 30 y 40 por ciento de la cosecha, de acuerdo con los informes proporcionados por los mismos afectados.

A los productores de café se les ha vuelto cuesta arriba la contratación de cortadores.

En la mayoría de las fincas el fruto está maduro y no hay suficientes trabajadores para completar las tareas de recolección, un vacío que los cultivadores no han podido llenar.

Se estima que las pérdidas ocasionadas por esta dificultad varía entre el 30 y 40 por ciento de la cosecha, de acuerdo con los informes proporcionados por los mismos afectados.

El insuficiente número de cortadores de café es un problema que se ha tornado crónico en cada cosecha cuando se requieren no menos de un millón de obreros para recoger el fruto.

En muchos casos, son menores de edad los que se presentan en las fincas de las zonas cafetaleras. Por cada lata reciben entre 35 y 40 lempiras, lo que quiere decir que -al final del día- pueden sumar un pago entre 200 y 400 lempiras.

En los últimos ciclos, los productores sólo han logrado cubrir el 50 por ciento de la demanda de empleos en el rubro con resultados más adversos para aquellos cafetaleros que tienen pequeñas fincas que no están dotadas de instalaciones para albergar a los cortadores.

Los hondureños se resisten a llevar a cabo esa tarea productiva, de manera que tales espacios son ocupados por jornaleros procedentes primordialmente de Guatemala y El Salvador.

Por el déficit en la fuerza de trabajo, los cafetaleros registran pérdidas entre 200 y 300 millones de lempiras diarios que dejan de ingresar como apoyo a la economía nacional.

Los caficultores de las regiones occidental, oriental y central, han expresado su preocupación porque en la presente temporada el panorama del rubro es oscuro.

A la escasa disponibilidad de mano de obra se suma la deprimida cotización del grano en el mercado internacional y la inestabilidad que causa la situación política sobre el aparato agrícola nacional.

Los productores y exportadores del aromático sostienen que el sector se enfrenta a muchos riesgos que no será posible superar mientras no sea adoptada una política y en tanto los esfuerzos sigan enfocándose en el puro incremento de la producción sin poner cuidado en los programas para elevar la calidad del fruto.

En promedio, las regiones de Copán y Comayagua producen más de un millón de quintales cada una y El Paraíso aporta cerca de 900 mil quintales.

La región de Opalaca, ubicada entre Santa Bárbara, Intibucá y Lempira, genera alrededor de un millón de quintales e igual volumen registra Montecillos, que comprende La Paz, Comayagua, Santa Bárbara e Intibucá.

Agalta, que abarca los departamentos de Yoro y Olancho, reportan un rendimiento promedio de 600 mil quintales del aromático, un rubro que representa el 35 por ciento de la creación del Producto Interno Bruto Agrícola de Honduras.