Para evitar especulación, congelan precio de carburantes por un mes

La disposición persigue cortar la línea de la especulación que se había disparado en Honduras, motivada por el precio internacional del crudo

Por 30 días, no habrá movimiento en el costo de los derivados del petróleo en el mercado doméstico.

La disposición persigue cortar la línea de la especulación que se había disparado en Honduras, motivada por el precio internacional del crudo y por una demanda que suele ser elevada en Los Estados Unidos en la entrada del severo invierno.

Entre las justificaciones esgrimidas por los funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Económica, sobresalen la necesidad de mantener los costos de los alimentos de primera necesidad.

En la época de navidad y año nuevo, la cesta de productos básicos suele irse a las nubes y si a ello se agrega la subida en el precio de los energéticos, la presión inflacionaria se desborda.

Los costos de todos los carburantes, excepto el gas LPG, quedan inalterables en las estaciones de despacho a nivel nacional en los mismos niveles en que se encontraban hasta el lunes 13 de noviembre antes de las 6 de la mañana.

Para esta semana se había autorizado una elevación de más de un lempira en el precio de la gasolina superior, cerca de dos lempiras en el galón de la regular, 84 centavos en el kerosene y un ajuste de 87 centavos en el diesel.

Dos interrogantes surgen de la determinación de congelar la cotización de los refinados del petróleo: ¿Es un malabarismo económico mezclado con intereses políticos en plena campaña? ¿Deben esperar los hondureños que se desaten las alzas acumuladas al término del período de congelamiento?

Una pregunta más que hay que evacuar y desmenuzar en su significado: ¿Cuál será el sacrificio para las finanzas o no tendrá repercusión alguna sobre los tributos que ingresan por la venta de carburantes?

El histórico de precios de los hidrocarburos señala que desde agosto a la primera semana de noviembre, el galón de la gasolina superior ha subido más de tres lempiras.

La regular se ha encarecido en dos lempiras con 95 centavos y el galón de diesel ha experimentado en el mismo período una subida de más de cuatro lempiras, la más significativa en la especie de los derivados del petróleo.

De su lado, el costo de venta del kerosene ha escalado alrededor de tres lempiras en un poco más de dos meses, desde finales de agosto hasta inicios de noviembre.

A nivel centroamericano, Honduras tiene el precio más alto de la gasolina, en un rango de tres dólares con 84 centavos, solamente superado por Costa Rica, donde este carburante es vendido por cuatro dólares.

En Nicaragua, la gasolina tiene un valor de tres dólares con 78 centavos, en Guatemala, los consumidores pagan tres dólares con 37 centavos y, en El Salvador, el costo es de tres dólares con 20 centavos.

Los efectos son multiplicadores. La escalada en el valor de venta de los carburantes en Honduras siempre es una amenaza, porque presiona el costo de los productos de consumo esencial.