Planificación de extorsión disminuye 80% y homicidios bajan 17% por traslado de reos

Hasta agosto de 2017, habían sido trasladados 2,300 miembros de maras y pandillas a las celdas de alta seguridad de Ilama, Santa Bárbara, y La Tolva, en Morocelí, El Paraíso.

Avanza rápidamente el programa de cierre de los presidios de San Pedro Sula, Cortés, y de Ilama Santa Bárbara.

Ayer fueron movilizados 880 internos desde el establecimiento de privación de libertad de la ciudad industrial y desde la cárcel de Támara hacia El Porvenir, Francisco Morazán.

Se prevé que para este domingo la prisión de San Pedro Sula quedará totalmente desocupada y que en cuestión de algunas semanas estará concluido el nuevo módulo de máxima seguridad de Támara.

Hasta agosto de 2017, habían sido trasladados 2,300 miembros de maras y pandillas a las celdas de alta seguridad de Ilama, Santa Bárbara, y La Tolva, en Morocelí, El Paraíso.

La movilización de los integrantes de asociaciones ilícitas, ha traído consigo la reducción en los casos de extorsión, sicariato, comercialización y distribución de drogas, para mencionar algunos delitos que eran planificados desde el interior de los presidios.

Los informes de hace algunos meses apuntan que las órdenes emanadas desde los reclusorios para el cobro del impuesto de guerra disminuyeron en un 80 por ciento y los homicidios bajaron en alrededor de 17 por ciento.

En línea con la iniciativa de transformación del sistema penitenciario, está planificado el inicio de la construcción de dos nuevas cárceles de máxima seguridad.

La puesta en operación de estos recintos vendrán a descongestionar los reclusorios del país que actualmente albergan cerca de 18,000 individuos acusados por diversos delitos, la mayoría de los cuales están en calidad de procesados, a la espera de recibir una sentencia.

No hace mucho, la población más numerosa se encontraba en las cárceles de los departamentos de Francisco Morazán y de Cortés, de acuerdo con los registros del Instituto Penitenciario Nacional.

La intervención de los centros carcelarios es calificado como un factor clave para recuperar el control sobre el sistema penitenciario bajo el dominio de los cabecillas de redes criminales.

Los expertos, sin embargo, subrayan que de nada sirve el traslado masivo de los internos de mediana y alta peligrosidad si todas estas acciones no son complementadas con una oportuna impartición de justicia y un armónico trabajo institucional que permita disminuir los índices de impunidad.