Presidente del CN arremete contra políticos irracionales

Agregó que “es así de sencillo, cuando uno no tiene ideas, tira cieno o tira piedras y este país ha sufrido demasiado por la irracionalidad de muchos hondureños que les gusta confrontar, que le gusta pelear”.

El candidato a diputado por el Partido Nacional, Mauricio Oliva, visitó la aldea de Tapatoca y las colonias Unidas y en el barrio San Juan Bosco del municipio de Choluteca, donde junto al candidato a alcalde Saúl Juárez, reafirmó que esa institución política ganará contundentemente las próximas elecciones generales ya que la gente ha vuelto a creer, “porque hemos demostrado la credibilidad para hacer las cosas”.

Apuntó que para él el día más bonito, es el día de las elecciones, porque ese día vale el voto igual para todos, desde el más encopetado hasta el más humilde y el que resulta ganador es la sumatoria de las voluntades de todos, es un día que debe servir para unir a la familia hondureña en un propósito, hacer la mejor de las escogencias.

“Y los que nos presentamos con la frente en alto ante el pueblo, nos sometemos a la voluntad de él y el resultado de la voluntad popular hay que respetarla, no se vale enojarse, y como dice Juan Orlando, para pelear se necesitan dos; hoy me dieron la queja, fíjese que hay unos periodistas que insultan a Juan Orlando, que le dicen narcotraficante, que le dicen hijo de tantas, que le dicen ladrón, qué va a hacer doctor, hace lo que hago yo, no enciendo el televisor”, refirió.

Agregó que “es así de sencillo, cuando uno no tiene ideas, tira cieno o tira piedras y este país ha sufrido demasiado por la irracionalidad de muchos hondureños que les gusta confrontar, que le gusta pelear”.

Oliva refirió que una empresa llegó a hacer una evaluación sobre cómo está Choluteca y pidió ver tres centros electorales, una clase A, uno clase B y uno clase C, a lo que él puso como condición que solamente le dieran la dirección de la gente y que no vaya ningún dirigente del departamento a hablar con ellos.

“El tipo que los evaluó me dijo: presidente en ningún país del país ni de Latinoamérica hemos encontrado una organización de este tipo”, acotó.

Apuntó que si hoy fueran las elecciones generales, el Partido Nacional ganaría contundentemente, pero el problema es que hoy no son los comicios, son el próximo 26 de noviembre y “el ánimo está alto, hay confianza, hay trabajo, pero esto se gana hasta que se gana y no se gana peleando ni riñendo con los demás; la gente vota por la esperanza, vota por credibilidad, vota por una Vida Mejor y eso sólo lo puede ofrecer actualmente el Partido Nacional de Honduras”.

Recordó que hace tres años y medio, el presidente Juan Orlando Hernández, llegó a Choluteca luego de sufrir un percance en un helicóptero, pero no llegó llorando porque se había caído la aeronave y “como si no hubiera pasado nada, se paró en el Campo de La Libertad e inició su discurso diciendo: ha llegado la Hora del Sur y lo que fue en aquel tiempo un eslogan y una visión de un estadista, ahora es una concreta realidad, nadie puede discutir que el reloj de la Hora del Sur avanza cada día”.

Aclaró que su trabajo es complementario al que realizan las actuales autoridades edilicias de Choluteca, aunque hay una diferencia porque las que se hacen a través del gobierno se construyen más rápido, con de mayor calidad y son de gratis.

Destacó que en materia de seguridad se han logrado bajar los índices de una manera dramática y de 90 homicidios por cada 100 mil habitantes que había antes de este gobierno, se ha logrado reducir esa cifra a 42 por cada 100 mil habitantes.

Añadió que bajar significativamente esa estadística, ha sorprendido a todos e incluso a los ministros de seguridad del continente americano que esta semana se reunieron en San Pedro Sula donde también participó el secretario general adjunto de la Organización de Estados Americanos (OEA), Néstor Méndez, y la que era calificada como la ciudad más violenta y el país más violento del mundo, ahora es un ejemplo para América que ahora está viniendo a aprender a Honduras sobre seguridad.