Reducir el colesterol alto, un buen propósito para año nuevo

A la hora de llevar a cabo una dieta saludable hay que tener en cuenta la manera más adecuada de preparar los alimentos para no contribuir a aumentar los niveles de colesterol en sangre.

Tras los excesos propios de la Navidad, es importante retomar cuanto antes hábitos de vida saludable, como la práctica habitual de deporte y una alimentación sana reforzada con lácteos ricos en esteroles vegetales.

EL ENEMIGO SILENCIOSO
El colesterol no avisa, y es un problema serio. Casi la mitad de la población desconoce que supera los límites recomendados, aunque está demostrado que el colesterol alto puede ser una causa de riesgo en el desarrollo de enfermedades del corazón. Por ello, es importante hacerse controles para saber si se tiene el colesterol alto.

La FEC informa de que lo recomendable es tener los niveles de colesterol por debajo de los 200 miligramos por centímetro cúbico, y que el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón aumenta cuando se sobrepasa esa cantidad. Pero la población no valora la problemática como algo serio y por tanto no toma medidas para disminuirlo. Pero, bajarlo es posible a través de la práctica del ejercicio y una alimentación saludable y reforzarlo incluyendo lácteos con esteroles vegetales.

CLAVES PARA REDUCIRLO
Cuanto antes empecemos a actuar para reducir el colesterol alto, antes lo conseguiremos. La clave está en practicar acciones saludables en el día a día, y en tan solo tres semanas se convertirán en hábito. El descenso del colesterol alto se consigue con una ingesta equilibrada y baja en grasas saturadas, como es la dieta mediterránea, basada en el consumo de pescado, aceite de oliva, frutas, verduras y hortalizas -sobre todo, las de hoja verde- es fuente de fibra y vitaminas A, B, y C.

Gracias al pescado, el aceite de oliva y los frutos secos, el organismo obtendrá grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, las llamadas de forma popular “grasas buenas”, como el omega 3 y 6. En el mercado existen lácteos ricos en esteroles vegetales, , que sumado a la alimentación saludable, bajan el colesterol alto. Dejar de lado el consumo de bebidas alcohólicas y el tabaquismo son otros puntos clave para reducir la hipercolesterolemia.

La práctica de ejercicio aeróbico es otro hábito que ayuda a bajar el colesterol alto y los triglicéridos en sangre. Los expertos aconsejan un desarrollo moderado, en el que la frecuencia cardíaca máxima se encuentre entre el 65 % y el 70 %. Caminar, nadar, trotar suave o dar un simple paseo en bicicleta de manera regular es fundamental para reducir el colesterol alto.