El Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) informó este lunes sobre los cambios climáticos que Honduras podría enfrentar en los próximos meses, derivado de las condiciones a nivel mundial. Según Francisco Argeñal , director de Cenaos, el país actualmente se encuentra bajo la influencia del fenómeno climático La Niña , caracterizado por temperaturas más frescas y mayor presencia de lluvias en distintas regiones. Esta condición ha beneficiado los patrones de lluvia y moderado el calor en gran parte del territorio. ¿Qué le espera a Honduras para el mes de marzo y meses posteriores? Argeñal explicó que a partir del mes de marzo, Honduras ingresaría en un periodo de condiciones neutras . Esto significa que predominarán “temperaturas ni frías ni calientes, y a partir de junio ya hay un pronóstico de varios modelos con temperaturas arriba de medio grado, que indicaría estar bajo la influencia del fenómeno de El Niño”, precisó. El especialista señaló que El Niño que se prevé sería bastante débil y podría extenderse hasta octubre de este año. Este fenómeno natural se caracteriza por un incremento de la temperatura superficial del mar superior a 0.5 °C , lo que puede alterar los patrones de lluvia, generar mayor calor y provocar impactos en la agricultura, recursos hídricos y la salud de la población . Cenaos recomendó a la ciudadanía mantenerse informada a través de los canales oficiales de la institución y de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y Contingencias ( Copeco ), especialmente en regiones donde las variaciones climáticas pueden afectar cultivos, disponibilidad de agua y actividades económicas dependientes del clima. ¿En qué consiste el fenómeno El Niño? El fenómeno de El Niño es un evento climático natural que se produce en el océano Pacífico ecuatorial , cuando las aguas superficiales se calientan mucho más de lo normal. Este calentamiento altera los patrones atmosféricos , provocando cambios en la circulación de los vientos y en los sistemas de lluvia y temperatura de distintas regiones del planeta. En condiciones habituales, los vientos alisios empujan el agua caliente hacia Asia, pero durante El Niño estos vientos se debilitan o incluso cambian de dirección, permitiendo que el calor se desplace hacia las costas de América. Para Centroamérica, esto se traduce generalmente en un aumento de las temperaturas y una disminución drástica de las lluvias, lo que provoca sequías que pueden durar meses. En general, sus efectos incluyen: Sequías en áreas que normalmente reciben lluvia abundante, como partes de Australia, Indonesia y América Central y del Sur. Lluvias intensas e inundaciones en la costa oeste de América del Sur, especialmente en Perú y Ecuador. Aumento de la temperatura en algunas regiones, con olas de calor y menor humedad. Impactos en agricultura, recursos hídricos y pesca , ya que altera los ecosistemas marinos y terrestres. Existen distintos grados de intensidad: El Niño débil, moderado o fuerte , y su duración suele ser de varios meses, normalmente desde junio hasta diciembre , aunque puede variar. El fenómeno contrario es La Niña , que se caracteriza por un enfriamiento anormal del Pacífico ecuatorial y provoca efectos opuestos, como más lluvias en algunas regiones y temperaturas más bajas en otras. En Honduras, la presencia de La Niña suele ser sinónimo de un año extremadamente lluvioso y de una temporada de huracanes mucho más activa en el Atlántico. Aunque ayuda a combatir la sequía, el exceso de agua bajo este fenómeno aumenta peligrosamente el riesgo de inundaciones y deslizamientos en nuestras zonas vulnerables. PODRÍA INTERESAR: ¿Cómo aplicar a las tarjetas intercambiables de comida de la UNAH?