La Iglesia Católica da inicio oficial a la Semana Santa con la celebración del Domingo de Ramos , una de las fechas más significativas del calendario litúrgico cristiano, una jornada que combina dos dimensiones fundamentales . Estas dimensiones son la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, recibida con júbilo por la multitud, y el preludio solemne de su Pasión , que se proclama durante la liturgia de la Palabra. En ese aspecto, el Domingo de Ramos une en una sola celebración dos tradiciones litúrgicas de profunda raigambre histórica: por un lado, la festiva y simbólica liturgia de la Iglesia de Jerusalén, que evoca el gesto profético de Jesús entrando como Rey de Paz. Por otro, la austera y contemplativa tradición romana, centrada en la memoria —la anamnesis — de la pasión del Señor. Según información de Aciprensa , esta fusión de liturgias , presente desde tiempos antiguos, se actualiza en las parroquias de todo el mundo, donde los fieles acuden con palmas o ramos de olivo para recibir la bendición del sacerdote , participar en la procesión y asistir a la misa solemne en la que se proclama la lectura completa de la Pasión según San Mateo (Mt 26,14–27,66). Este pasaje Bíblico dicta: " Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote , fue donde los sumos sacerdotes, y les dijo: «¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré?» Ellos le asignaron treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle. El primer día de los Azimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: «¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer el cordero de Pascua ?» Él les dijo: «Id a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: 'El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos'.» Los discípulos hicieron lo que Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua. Al atardecer, se puso a la mesa con los Doce. Y mientras comían, dijo: «Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará ». Muy entristecidos, se pusieron a decirle uno por uno: «¿Acaso soy yo, Señor?». El respondió: «El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ése me entregará. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!» . Entonces preguntó Judas , el que iba a entregarle: «¿ Soy yo acaso, Rabbí ?». Dícele: «Sí, tú lo has dicho». Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: «Tomad, comed, éste es mi cuerpo». Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: «Bebed de ella todos » . Una conmemoración viva y profética De acuerdo con la tradición de la Iglesia católica , la celebración el Domingo de Ramos recuerda aquel momento descrito en los evangelios , en que la gente alfombraba el camino de Jesús con ramas y vestiduras, aclamándolo con entusiasmo: “Bendito el que viene como Rey en nombre del Señor. Paz en el cielo y gloria en lo alto” . Esta escena es reconocida como un gesto profético , cargado de significado mesiánico, que anticipa el misterio pascual: la entrega voluntaria de Cristo por la salvación de la humanidad. Mientras la liturgia de Jerusalén revive el júbilo popular por el Mesías , la de Roma conduce a los fieles a contemplar el drama redentor que se avecina. La proclamación íntegra de la Pasión no solo recuerda un hecho histórico, sino que invita a los creyentes a unirse espiritualmente al sufrimiento y al amor entregado de Cristo. Bendición de los ramos y su significado Tanto en Honduras como en todo el mundo, antes de la procesión, tiene lugar la bendición de las palmas , un rito que invita a los fieles a conservar los ramos en sus hogares , junto a crucifijos o imágenes religiosas, como símbolo de la victoria pascual del Señor . Este gesto sencillo y tradicional se convierte en una expresión tangible de fe y esperanza en la Resurrección. Desde el siglo IV, en Jerusalén, los cristianos han conmemorado esta entrada de Jesús al Monte de los Olivos , en dirección a Betfagé. Hoy, la celebración se mantiene viva en todo el mundo en el Domingo de Ramos , como una forma de “subir con Jesús” hacia el cumplimiento de las Escrituras. Una invitación a la reflexión El Domingo de Ramos no es solo una festividad de inicio; es también una llamada al recogimiento y al compromiso espiritual. La liturgia invita a los fieles a acompañar a Cristo en su camino hacia la Cruz , conscientes de que la Pascua no se entiende sin la Pasión que la precede. La Iglesia recomienda que la lectura de la Pasión no se omita ni se acorte, y que vaya seguida de una homilía que ayude a los fieles a comprender el misterio central de la fe cristiana: el amor de Dios manifestado en la entrega total de su Hijo. Así, con palmas en mano , cantos de alabanza y el corazón dispuesto, millones de creyentes en todo el mundo dieron comienzo a la Semana Santa, renovando su esperanza en la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte. ¿Dónde celebrar el Domingo de Ramos? Mientras tanto, la Iglesia católica de Honduras ha dispuesto diferentes horarios de misas en las principales ciudades del país. Para el caso, en la parroquia Nuestra Señora de Suyapa habrá Eucaristía en horarios matutinos y vespertinos detallados de la siguiente manera: Entretanto, en la Catedral metropolitana de Tegucigalpa, la Iglesia católica dispuso los siguientes horarios para la celebración del Domingo de Ramos: Además, la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, siempre en Tegucigalpa, anunció estos horarios: Por su parte, la parroquia Medalla Milagrosa, siempre en la capital hondureña, tendrá misas en los siguientes horarios: En tanto, San Pedro Sula no se quedará atrás y la Iglesia católica también anunció los siguientes horarios de misa de Domingo de Ramos tanto en la Catedral San Pedro Apóstol, como en la parroquia San Vicente de Paúl: De igual manera, en Roatán y La Ceiba, el Domingo de Ramos, así como el resto de la Semana Santa, se celebrará de la siguiente manera: Mientras tanto, la parroqui San José Obrero, de Choluteca, anunció que sus misas de Domingo de Ramos se celebrarán así: