La lucha contra el hambre en Honduras ha evolucionado hacia un modelo que prioriza la presencia en el territorio y la alianza con los actores locales . Bajo el liderazgo del Programa Mundial de Alimentos ( PMA ), se ha puesto en marcha una estrategia que no solo busca asistir, sino transformar la realidad de 1.5 millones de personas anualmente a través de una operación logística presente en los 18 departamentos del país. Para el PMA, el éxito de la seguridad alimentaria depende de la cohesión entre los organismos internacionales y las estructuras propias del Estado. Esta visión de proximidad es fundamental para que la ayuda llegue de manera efectiva a quienes más la necesitan. Al respecto, Stephanie Hochstetter, Representante , del PMA en Honduras , destaca la importancia de la descentralización. "En todos los lugares hay que trabajar con los gobiernos locales, hay que manejar también con las regionales de Copeco que están en contacto con las autoridades locales", resaltó. Esta coordinación territorial es el motor que impulsa los tres pilares de la organización en el país . El primero de ellos, la Respuesta Inmediata , utiliza transferencias monetarias y alimentos para atender zonas en crisis. El segundo, el Fortalecimiento de Capacidades , transfiere conocimiento técnico al Gobierno para mejorar la logística ante emergencias. Finalmente, el eje de Resiliencia prepara a los pequeños productores, especialmente en el Corredor Seco, para resistir el cambio climático. La construcción de esta identidad ha sido un proceso de maduración institucional. Hochstetter recuerda que, al inicio de su gestión, definir el rol del organismo no era una tarea sencilla. "Cuando yo llegué a Honduras, los programas en los países el PMA los estructura de acuerdo a las prioridades nacionales, pero a mí me preguntaban qué hacía el PMA en Honduras y era muy difícil dar una historia", indicó. Hoy, esa historia se escribe desde las comunidades, de la mano de alcaldías y comités regionales de emergencia. Al integrar la logística global con el conocimiento local, el PMA no solo está respondiendo a la inseguridad alimentaria, sino que está fortaleciendo la soberanía y la capacidad de respuesta de Honduras ante los retos climáticos y económicos de 2025. VEA TAMBIÉN: Honduras y el CIADI: un camino incierto entre la denuncia ejecutiva y el debate legal