Honduras atraviesa nuevamente un momentos crítico en materia de transparencia, según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025 , publicado por Transparency International . El país se ubica en la posición 157 de 182 naciones evaluadas , con una calificación estancada de 22 puntos sobre 100 , una de las más bajas de la región y del mundo. Índice de Percepción de la Corrupción en un posición alarmante El mapa global del IPC muestra a Honduras en tonos rojos intensos , lo que refleja una alta percepción de corrupción en el sector público , debilidad institucional persistente y una baja confianza ciudadana en las autoridades y en los mecanismos de control del Estado. A nivel centroamericano y latinoamericano, el país aparece claramente rezagado , evidenciando que los esfuerzos anticorrupción no han logrado resultados visibles para la población. Corrupción en Honduras trae consecuencias Representantes de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ, capítulo nacional de Transparencia Internacional en Honduras ) advirtieron que este escenario tiene consecuencias directas en la economía nacional, al ahuyentar la inversión extranjera y limitar el acceso a créditos internacionales y subvenciones necesarias para el desarrollo. De acuerdo con la organización, Honduras no ha mostrado avances significativos en la última década, e incluso ha retrocedido: en 2024 ocupaba la posición 152 y ahora cayó cinco puestos más. Entre los problemas estructurales más graves señalados se encuentran la falta de independencia judicial , la opacidad en el Poder Legislativo y los persistentes escándalos de corrupción en la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) , considerada por analistas como uno de los mayores agujeros fiscales del país. Solo en los últimos cuatro años, más de 46 mil millones de lempiras han sido destinados para cubrir déficits de la estatal eléctrica, recursos que, según la ASJ, podrían haberse invertido en salud, educación e infraestructura. Juan Carlos Aguilar , director de Democracia y Transparencia de la ASJ, subrayó que el fortalecimiento institucional pasa por elecciones transparentes de altos funcionarios , la creación de un sistema nacional de integridad pública y la implementación real —no solo discursiva— de políticas anticorrupción. “Con la peor calificación histórica, es muy difícil vender a Honduras como un país atractivo para invertir”, advirtió. Por su parte, Carlos Hernández, director ejecutivo de la ASJ, lamentó que año con año el IPC confirme el deterioro institucional del Estado hondureño . “No queremos más discursos ni leyes simbólicas; exigimos acciones concretas. La corrupción no solo drena fondos públicos, también profundiza la desigualdad y castiga a los más pobres”, señaló. En síntesis, el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 retrata a Honduras como un país urgido de reformas profundas , con enormes desafíos en transparencia, rendición de cuentas y fortalecimiento de sus instituciones. La sociedad civil insiste en que el actual gobierno debe aprovechar su primer año para impulsar cambios reales, ya que la próxima medición reflejará directamente el impacto —o la falta de él— de sus decisiones. ¿Qué es el Índice de Percepción de la Corrupción y cómo funciona? El Índice de Percepción de la Corrupción funciona como un gran agregador de datos que recopila información de diversas fuentes externas y encuestas de opinión. En lugar de intentar medir la corrupción de forma directa, lo cual es casi imposible debido a que los actos corruptos suelen ocurrir en secreto y no dejan registros oficiales fáciles de auditar, Transparencia Internacional se enfoca en cómo perciben este problema los expertos y las personas que realizan negocios en cada país. Para lograr esto, la organización utiliza evaluaciones detalladas de instituciones internacionales de gran prestigio, como el Banco Mundial , el Foro Económico Mundial y diversas fundaciones dedicadas a analizar la calidad de la democracia y la gobernanza. El proceso técnico consiste en estandarizar los resultados de estas diferentes evaluaciones en una escala única que va desde los cero hasta los cien puntos . En este sistema de medición, una calificación de cero indica que un país es percibido como sumamente corrupto, mientras que una puntuación de cien representa una percepción de total transparencia y limpieza en el manejo de los recursos del Estado. Para que un país pueda ser incluido en el ranking anual, es indispensable que haya sido evaluado por al menos tres de las fuentes de datos que Transparencia Internacional reconoce como válidas, lo que asegura que el resultado final sea el promedio de varias visiones distintas y no dependa de un solo criterio o de un posible sesgo político. Este mecanismo se centra específicamente en la corrupción dentro del sector público, evaluando aspectos como el soborno, el desvío de fondos estatales, el nepotismo en la administración pública y la capacidad del gobierno para castigar a los funcionarios corruptos. Al promediar los datos recolectados durante un periodo de tiempo determinado, se genera una lista global que permite comparar el desempeño de las naciones entre sí. El objetivo principal de este sistema es servir como una herramienta de presión social y política, permitiendo que organizaciones como la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) en Honduras utilicen estos datos para exigir reformas que fortalezcan las instituciones y protejan el dinero de todos los ciudadanos. LEA ESTO: Vídeo: Así fue el asalto armado de dos delincuentes a un carwash en El Progreso