En los últimos años de su vida, el hondureño Juan Ramón Matta Ballesteros —quien permaneció más de tres décadas recluido en una cárcel federal de Estados Unidos— e nfrentó un acelerado deterioro físico y mental , según comentó a HRN el abogado Marlon Duarte. Matta, de 80 años, padecía cáncer de próstata desde hacía más de cinco años , enfermedad que lo dejó con una pérdida de peso de entre 60 y 70 kilogramos. La caída de la salud de Juan Ramón Matta Ballesteros A ello se sumaban episodios de confusión mental y un estado senil avanzado que le impedía valerse por sí mismo. Sin embargo, pese a los informes médicos y a las gestiones legales, las autoridades estadounidenses negaron su repatriación humanitaria a Honduras. También tenía una insuficiencia cardíaca congestiva: "Su corazón había perdido la capacidad de bombear sangre", dijo Duarte. De acuerdo con allegados, un juez de primera instancia había ordenado su excarcelación y traslado al país, reconociendo la gravedad de su salud, pero una Corte de Apelaciones revocó la decisión . “ Tenían razón los abogados, su salud era precaria. Murió abandonado en una cama , sin atención médica digna”, expresó Duarte. En los últimos días, un médico federal permitió —por humanidad— que Matta se despidiera por teléfono de sus hijos, gesto que marcó su último contacto con Honduras. Una semana después, falleció este jueves en un hospital federal de Estados Unidos, en circunstancias que aún no han sido divulgadas oficialmente . “Él quería morir en su patria, en la tierra que lo vio nacer”, resumió el abogado. Mensaje a Xiomara Castro El 5 de abril de 2022, tras 34 años desde su captura, Matta solicitó, a través de una carta, ayuda a la presidenta de Honduras, Xiomara Castro , para poder regresar a su país. «Hoy tengo 77 años de edad, he perdido la visión de un ojo por glaucoma, soy usuario de oxígeno permanente. Tengo problemas en la columna y rodillas, lo cual me obliga al uso de andador para poder desplazarme. He perdido casi toda mi dentadura. Sumado a esto presento un deterioro general de salud inherente a mi edad», detalló en el escrito. Una vida entre lujos y prisión Ballesteros fue un hondureño cuyo nombre marcó la historia del narcotráfico en América Latina. Nació en Tegucigalpa el 12 de enero de 1945 y durante las décadas de 1970 y 1980 se convirtió en una figura clave en la c onexión entre los carteles de Colombia y México , abriendo una de las rutas más importantes para el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos. Antes de involucrarse en actividades ilícitas, Matta llevó una vida humilde y trabajó como cobrador de autobuses. Con el tiempo, se vinculó con estructuras criminales que lo llevaron a ser considerado uno de los hombres más influyentes del narcotráfico regional. Se le atribuye haber servido de enlace entre el Cartel de Medellín y el Cartel de Guadalajara, facilitando el transporte aéreo de cocaína a través de Honduras, lo que convirtió al país en un punto estratégico para las operaciones de los carteles. Fue capturado el 5 de abril de 1988 en Tegucigalpa y trasladado por las autoridades estadounidenses a su territorio, en una operación que provocó protestas por violar la soberanía hondureña. En Estados Unidos fue condenado por narcotráfico y delitos relacionados con crimen organizado, permaneciendo 37 años en prisión federal. LEA ACÁ: 'Hay una muerte más': el pasado de Sergio, hombre capturado por muerte de su esposa en SPS