De aproximadamente 2.5 millones de niños y niñas en el país, un millón está involucrado en algún tipo de trabajo infantil, ya sea en actividades económicas o en tareas domésticas que conllevan algún tipo de riesgo, precisó este miércoles Horacio Lobo, subdirector del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Lo anterior, según el funcionario, se deriva de los resultados de la más reciente encuesta de hogares en Honduras.

"Logramos identificar que del total de niños y niñas que hay en el país, hay un millón que dice trabajar, ya sea en actividades económicas o en quehaceres domésticos con algún tipo de riesgo, y ese es el trabajo que estamos llamados a erradicar", declaró Lobo.

Por otra parte, resaltó que otro millón de niños trabaja de manera segura, es decir, que presenta riesgos menores o controlables, lo cual no es el foco de preocupación actual.

¿Cómo analizan el trabajo infantil?

Históricamente, según Lobo, las estadísticas del INE reportaban entre 300,000 y 400,000 niños y niñas trabajando en actividades económicas.

Sin embargo, enfatizó que el espectro del trabajo infantil es mucho más amplio e incluye tareas domésticas, trabajos voluntarios y actividades en formación, como prácticas estudiantiles de colegios.

"Es importante destacar que, por ley, todo niño o niña menor de 14 años no debería trabajar. Sin embargo, en actividades económicas, el grupo más fuerte que trabaja son los de 15 a 17 años, quienes requieren permisos de la Secretaría de Trabajo, algo que no siempre se cumple", agregó.

Datos de la encuesta de hogares

Asimismo, Lobo aclaró que este nuevo dato no es comparable con los resultados anteriores de la encuesta de hogares.

"Este es el primer punto de partida en la línea de base para mediciones futuras. La OIT dice que la prevalencia de trabajo infantil en América Latina ronda el 44%, y en Honduras es del 40%. Esto no significa que estemos mejor que otros países, hay mucho trabajo por hacer, pero no estamos tan mal como otros".

De tal manera, el subdirector del INE subrayó la necesidad de concienciar a los padres sobre la naturaleza del trabajo infantil y los riesgos asociados.

"No se trata de decirle a los padres que no pongan a sus hijos a hacer nada, sino que lo hagan con cuidado, evitando actividades peligrosas. Por ejemplo, no es aceptable que un niño falte a la escuela por cuidar a sus hermanitos o a un adulto mayor enfermo", puntualizó.

Y agregó: "Sumamos las actividades económicas más los quehaceres del hogar en condiciones de riesgo. No queremos decir que ayudar en la casa es malo, sino que el problema surge cuando estas tareas implican riesgos, como trabajo pesado, uso de herramientas peligrosas, levantamiento de cargas, trabajo nocturno o jornadas extensas".

Trabajo de menores a nivel continental

A nivel regional, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y UNICEF estiman que 8.2 millones de niños entre 5 y 17 años trabajan en América Latina y el Caribe, con una notable presencia en el sector agrícola y trabajo familiar.

A pesar de la significativa reducción en las últimas décadas, el trabajo infantil sigue siendo un desafío crucial que requiere esfuerzos coordinados entre gobiernos, sectores empresariales, sindicatos y organizaciones internacionales.

(Artículo de Javier Álvarez con el apoyo de la Inteligencia Artificial).