Doña Emilia García, de 86 años, denunció que su propio nieto, José Luis, la ha amenazado desde la cárcel un año después de haber intentado matarla con nueve machetazos, en la comunidad de El Rosario, en Santa Rosa de Copán, occidente del país.
La anciana relató al medio local Pro.TV que el ataque ocurrió luego de que se negara a darle 20 lempiras para que su nieto “se quitara la goma”.
Abuela denuncia amenazas
“Todos los sábados venía y me pedía 20 pesos para un traguito. Ese día no le quise dar y me agarró del pelo y me dio dos machetazos en la nuca. Sobreviví de milagro”, contó con voz entrecortada.
El violento incidente dejó a doña Emilia con graves secuelas físicas y emocionales. Hoy, vive con miedo constante ante las nuevas amenazas que le envía su agresor desde el centro penitenciario.
“Me mandó a decir que cuando salga me va a venir a terminar lo que comenzó porque no va a estar ahí por gusto. Yo no puedo dormir, ni comer, pensando que un día va a aparecer”, lamentó la anciana.
Un llamado a las autoridades
La víctima pidió a las autoridades que no permitan la liberación del agresor o que, de ser posible, lo trasladen a otro centro penitenciario para garantizar su seguridad.
“Yo quisiera que hubiera una buena gente que les dijera que no lo saquen, que ahí lo tengan, porque yo no tengo paz ni sueño de solo pensar que va a salir”, suplicó.
Contexto del caso en Copán
José Luis, de aproximadamente 35 años, cumple condena por el ataque con machete perpetrado contra su abuela en 2023.
Según versiones de vecinos, el joven acostumbraba exigir dinero para consumir alcohol. El día del ataque, al no recibirlo, ingresó a la vivienda y arremetió brutalmente contra la anciana, quien salvó su vida porque el machete “no tenía filo”.
El caso de doña Emilia refleja los desafíos que enfrenta el sistema penitenciario y la protección a víctimas de violencia intrafamiliar en Honduras, especialmente cuando los agresores cumplen penas pero continúan intimidando a las víctimas desde las cárceles.
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