La actividad económica de Centroamérica ha mostrado una desaceleración durante los primeros cinco meses de 2024, según el último informe de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca).
Según información del portal Centroamérica 360, esta ralentización ha sido atribuida principalmente a las economías de Panamá y El Salvador, cuyas caídas han impactado el crecimiento regional.
El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), indicador clave para medir el comportamiento de los sectores que componen el Producto Interno Bruto (PIB), registró un crecimiento interanual de 3.97 % en mayo de 2024 en Centroamérica. Esta cifra es inferior en casi un punto porcentual al 4.93 % registrado en el mismo período de 2023.
Panamá, en particular, experimentó una notable desaceleración, con un crecimiento del IMAE de solo 3.95 % en mayo de 2024, frente al 8.43 % reportado en mayo de 2023, de acuerdo con el medio internacional.
Y es que el cierre del principal yacimiento de cobre del país desde noviembre de 2023, responsable del 75 % de las exportaciones y el 5 % del PIB panameño, ha sido el principal factor detrás de esta caída.
Esta situación ha relegado a Panamá de ser la economía de mayor crecimiento económico de Centroamérica en 2023 a ocupar el último puesto en la región en 2024.
Entretanto, Costa Rica, otra economía clave en la región, también mostró una desaceleración significativa, con un crecimiento del IMAE de 5.23 % en mayo de 2024, en comparación con el 8.01 % del año anterior.
Desempeño de las economías del norte centroamericano
Por otro lado, en El Salvador, el panorama es aún más alarmante. El crecimiento del IMAE pasó de 5.35 % en mayo de 2023 a solo 0.30 % en mayo de 2024, lo que representa una caída de 17.8 veces en el crecimiento interanual.
Honduras, por su parte, mostró una desaceleración más moderada, con una tasa del IMAE de 3.22 % en mayo de 2024, ligeramente inferior al 3.43 % registrado en el mismo mes del año anterior, según la Secmca.
Mientras tanto, Nicaragua también experimentó una caída, con el IMAE disminuyendo de 5.69 % en mayo de 2023 a 3.44 % en el mismo mes de 2024, una reducción del 2.2 %.
Por su lado, Guatemala y República Dominicana fueron las excepciones en la región, con un crecimiento del IMAE de 4.41 % y 4.28 % respectivamente, superior al registrado en el mismo período de 2023.
Factores sectoriales que contribuyen a la desaceleración
De acuerdo con Centroamérica 360, el informe de la Secmca también destaca sectores específicos que han contribuido a la desaceleración.
Para el caso, en Costa Rica, el sector de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca mostró una contracción del 7.39 %. En El Salvador, los sectores de información y comunicaciones y construcción registraron crecimientos negativos de 0.92 % y 8.38 %, respectivamente.
Entretanto, en Honduras, la agricultura y las industrias manufactureras sufrieron contracciones del 0.7 % y 3.39 %, mientras que en Nicaragua se registraron caídas en la explotación de minas y canteras (-10.5 %), y en la pesca y acuicultura (-3.37 %).
'Es falso...'
El empresario hondureño Eduardo Facussé, expresidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), manifestó su preocupación por la desaceleración económica en Honduras a través de sus redes sociales.
Facussé destacó que, si bien algunos sectores como la banca, las comunicaciones y el comercio han crecido, otros, como la agricultura y la manufactura, continúan en declive.
"FALSO que exista CRECIMIENTO económico para todos en Honduras. Los que crecen sostenida e históricamente son los del sector terciario – banca, comunicaciones y comercio (importación). El agro, la manufactura y otros siguen de bajada. La producción nacional se nos DESMORONA", lamentó Facussé.
Crecimiento económico en Honduras
El Banco Central de Honduras (BCH) reportó en su último informe un crecimiento acumulado del 4.4 % en el IMAE durante el primer semestre de 2024, impulsado por una recuperación en la demanda interna.
No obstante, la tasa de crecimiento interanual en junio fue del 2.0 %, una cifra más modesta en comparación con años anteriores. Según el informe del BCH, la tendencia ciclo de la actividad económica mostró una desaceleración de -0.1, con una variación interanual de 3.9 puntos.

