Al menos 70 personas fueron asesinadas, entre ellas varios niños, y unas treinta resultaron heridas el domingo en Haití en una masacre perpetrada por el grupo armado ‘Gran Grif’ contra la población de Jean Denis, en el departamento de Artibonite, al norte de Puerto Príncipe.

Unas cincuenta casas fueron incendiadas y más de 6.000 personas han sido desplazadas como consecuencia de este ataque, informó este lunes Antonal Mortimé, director de la ONG ‘Collectif Défenseurs Plus’, en un programa de la emisora local Radio Television Caraibes (RTVC).

Imagen de cuerpo de nota
El ataque ha generado caos, tensión y una inmensa zozobra en la isla.

El ataque perpetrado por ‘Gran Grif’ se inició entre las tres y las cuatro de la madrugada del domingo, de acuerdo con la información disponible, que precisa que el grupo armado bloqueó las principales carreteras para impedir que la policía pudiera reaccionar.

Lea además: Corte rechaza intento de Trump de eliminar el TPS para estos ciudadanos

En videos que circulan en redes sociales se puede ver a miembros de las bandas, pertrechados con armas de guerra, que alardean de su atrocidad mientras disparan por todas partes en la zona invadida, que tuvo que ser abandonada por la población, que denuncia la pasividad de la Policía Nacional de Haití (PNH).

¿Cómo actuó la policía de Haití ante la masacre?

Por su parte, la Policía informó este lunes en su página de Facebook que en el ataque murieron al menos 16 personas y que otras 10 resultaron heridas.

«Los policías finalmente intervinieron, pero antes de eso, las bandas ya habían matado a 16 personas, herido a otras diez e incendiado varias casas», señaló la institución sin más detalles.

La PNH afirmó haber repelido a las bandas, que cortaron las carreteras y cavaron zanjas para impedir su intervención, una «situación dio tiempo a los delincuentes para causar varias víctimas e incendiar varias casas antes de huir», añadió la Policía, que subrayó que a partir de ahora controla la situación.

Imagen de cuerpo de nota
En las calles se siente un ambiente tenso, lleno de caos y muerte.

«Una vez que la Policía tomó el control, la población, por su parte, trasladó a los heridos y los cadáveres frente a una comisaría local, detalló la institución.

Los habitantes del área afectada aseguran que fueron las propias pandillas las que se retiraron.

La Policía agregó continúa sus operaciones «con el objetivo de perseguir a los bandidos que huyen y garantizar la seguridad de las personas que viven en la zona».