Un hombre en estado de ebriedad colisionó con una patrulla policial la madrugada de este viernes en el segundo anillo periférico de San Pedro Sula, departamento de Cortés, al norte de Honduras.
Las autoridades policiales informaron que el conductor, quien iba acompañado de otro hombre, no se detuvo cuando le pidieron que lo hiciera para revisar sus documentos. En su intento de huir, fueron perseguidos y terminaron chocando con la patrulla.
El conductor, que venía de consumir bebidas alcohólicas con amigos en el barrio Medina, confesó que conducía en estado de ebriedad.
"Yo ando tomado y lo acepto, pero cuando el pueblo necesita ayuda, ellos nunca están", manifestó el hondureño al ser arrestado.
Durante el arresto, el conductor denunció a las autoridades policiales, afirmando que supuestamente lo golpearon a él y a su compañero tras la colisión con la patrulla.
Las autoridades prefirieron no dar información a los medios de comunicación. Se llevaron al hondureño a una posta policial y decomisaron el vehículo.
¿Qué pasa si los policías lo detienen manejando bajo los efectos del alcohol?
En Honduras, conducir bajo los efectos del alcohol conlleva sanciones severas debido al riesgo que representa para la seguridad vial. La multa por manejar en estado de ebriedad puede variar entre medio salario mínimo y un salario mínimo completo (alrededor de 4,000 a 8,000 lempiras) para una primera infracción, con la suspensión de la licencia de conducir por seis meses. Si el infractor reincide, las sanciones se endurecen.
En casos más graves o repetidos, las multas pueden llegar hasta los 30,000 lempiras, y en algunos casos extremos, dependiendo de la situación, se pueden imponer sanciones adicionales, como decomiso del vehículo.

