Angie Gabriela López Zelaya, de 17 años, una joven madre de un bebé de un año, desapareció el 31 de diciembre, antes de las 12:00 de la noche, en Villanueva, Cortés, al norte de Honduras. Desde entonces, su familia emprendió una campaña de búsqueda para encontrarla. La adolescente fue hallada con varios golpes la noche del jueves 2 de enero. Tras lo sucedido, decidió confesar qué ocurrió durante los días en que permaneció desaparecida. En primer lugar, la joven descartó que la hubieran raptado o secuestrado. Explicó que decidió huir debido a las constantes agresiones de su expareja, quien también es el padre de su bebé. Yo tomé la decisión de irme para que él no me siguiera buscando. Es muy agresivo y se vuelve peor cuando está tomando; tiene actitudes y comportamientos extraños. El día antes de desaparecer, yo estaba tranquila con una amiga de confianza, llamada Fanny. Pero él empezó a insultarme, así que le dije que me iría con mi mamá, les di un abrazo a ambas y luego me fui , relató Angie a un medio de comunicación nacional. En ese contexto, la joven madre señaló que después de darle un abrazo a su mamá, se fue a bailar con unas amigas. Sin embargo, personas le contaron a su expareja que estaba con hombres, lo que provocó que él llegara violentamente al lugar donde se encontraba para agredirla. Él me llevó a un muro, me agredió y me mordió en el pecho, la espalda, la pierna y el ombligo. Me defendí, lo arañé en la nariz, pero no lo golpeé como él dice. Luego escapé, ya no aguantaba más , comentó Angie. A la 1:00 de la mañana del 1 de enero, Angie se refugió en la casa de un amigo. Sin embargo, fue hasta que vio una imagen de ella en redes sociales, en la que fue reportada como desaparecida, que recapacitó y decidió buscar a su mamá. A las 5:00 de la tarde del jueves 2 de enero regresé a mi casa. Mi abuelo y mi mamá me esperaban. Tengo mucho miedo de volver a ver a mi expareja, no quiero perjudicarlo con todo lo que estamos viviendo , concluyó. Por su parte, la madre de Angie, doña María, comentó que vivió días de angustia y desesperación, ya que nadie sabía dónde estaba su hija. Me siento en paz. Mi hija solo andaba buscando un lugar donde esconderse. Tengo miedo; quiero pedir que él se aleje, porque es peligroso y podría hacerle algo peor, expresó doña María. El caso de Angie generó gran preocupación en su familia, especialmente tras conocerse el reciente caso de una niña de 13 años reportada como desaparecida y posteriormente encontrada sin vida en La Lima, Cortés.