El Instituto de Conservación Forestal (ICF) informó que ha concluido la intervención en el zoológico Joya Grande, ubicado en Santa Cruz de Yojoa, Cortés, al norte de Honduras. Desde el 5 de mayo hasta el 6 de julio, se llevaron a cabo diversas actividades para mejorar las condiciones de los animales.

Marcio Martínez, jefe de Vida Silvestre del ICF, declaró a Noticieros Hoy Mismo de Tsi que, aunque el tiempo fue limitado y no se pudieron realizar todas las acciones previstas, se destacó la importancia de la dotación de alimentos tanto para los animales carnívoros como herbívoros.

“El ICF tiene todas las intenciones, pero carecemos de financiamiento; en este caso, tuvimos algunas limitaciones”, expresó Martínez.

El representante del ICF señaló que uno de los logros fue la recuperación del peso de los animales; sin embargo, subrayó que el zoológico enfrenta graves problemas de infraestructura.

“Hay varios recintos donde viven los animales en muy mal estado, se necesita la reparación inmediata”, apuntó.

¿Qué le espera al zoológico Joya Grande?

Martínez explicó que Joya Grande continuará siendo administrado por la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI), ya que el ICF solo brindó acompañamiento y se realizarán más visitas en el futuro.

“No vamos a dejar solos a los animales, siempre estaremos presentes. Lo único que se suspende es la presencia en campo de los técnicos, que fueron 21 durante los dos meses”, añadió.

“Todas y todos nos podemos unir por la vida silvestre de Joya Grande” es la campaña que ha lanzado el ICF para recolectar donaciones de insumos y material de construcción para contribuir al zoológico.

Las donaciones se pueden realizar en las instalaciones regionales del ICF en San Pedro Sula, Cortés.

Crisis en el zoológico Joya Grande

El zoológico Joya Grande ha estado bajo la administración de la OABI desde 2013, tras la entrega de los miembros del cartel "Los Cachiros" a las autoridades estadounidenses.

Las dificultades financieras han sido un desafío constante, agravadas por deudas acumuladas que han elevado los costos operativos. A pesar de estas dificultades, se ha asegurado que los animales continúen recibiendo la alimentación y el cuidado necesarios.

La situación empeoró en abril de este año cuando los empleados del zoológico se tomaron el parque en protesta por la falta de alimento para los animales y la deuda de al menos dos meses de salario.