Una niña de 12 años fue detenida por la oficina del sheriff del condado de Volusia, Florida, tras ser identificada como la autora de graves amenazas de muerte y de un posible tiroteo masivo en la escuela primaria McInnis Elementary.

El incidente comenzó el pasado viernes 1 de mayo, cuando una maestra del centro educativo denunció haber recibido mensajes intimidantes en línea.

Inicialmente, las sospechas recayeron sobre el novio de la niña, debido a que los mensajes se enviaron desde su cuenta personal; sin embargo, las investigaciones técnicas confirmaron que la menor fue quien redactó y envió las amenazas.

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La niña de 12 años amenazó a su maestra y anunció que haría un tiroteo en su escuela en Florida.

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Cero tolerancia ante amenazas escolares

Los detectives procedieron al arresto de la joven en el centro educativo tras confirmar su responsabilidad. Según el informe policial, la niña no solo amenazó la vida de su maestra, sino que manifestó su intención de disparar contra sus compañeros de clase.

Hasta el momento, las autoridades locales no han confirmado si la menor tenía acceso real a armas de fuego.

El sheriff del condado, Mike Chitwood, ha mantenido una política de "tolerancia cero", publicando el video del arresto en redes sociales como medida de disuasión.

"Si vas a amenazar con un tiroteo, vas a enfrentar las consecuencias", han reiterado las autoridades locales.

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Debate: ¿Juzgada como adulta?

El caso ha encendido el debate en redes sociales y medios de comunicación debido a que las autoridades locales informaron que la menor será procesada bajo cargos que podrían ser tratados con la severidad de un adulto.

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El proceso de captura y traslado a las rejas se aplicó como si se tratara de un adulto.

Mientras defensores de derechos humanos cuestionan la exposición mediática de una niña de 12 años, un sector de la población estadounidense defiende la medida, argumentando que este tipo de incidentes no pueden minimizarse en un país marcado por constantes tragedias en centros educativos.