Un joven lleno de vida, auténtico, alegre y con una luz que se notaba desde lejos. Su risa y su energía lo hacían resaltar, así describen a Mario Cálix, de 22 años, estudiante de Medicina asesinado la tarde del sábado en la ciudad capital.

“El recuerdo de Mario queda grabado en quienes lo conocimos. Su risa y energía iluminaban cualquier lugar”, expresó su amigo Felipe Matute Martínez. “Que su luz siga brillando”.

Así se ejecutó el crimen

Según la versión preliminar brindada por la Policía Nacional, Mario, originario de Catacamas, Olancho, e hijo del exregidor Óscar Cálix y sobrino de la diputada nacionalista Teresa Cálix, se conducía a bordo de su vehículo junto a su amigo Frank Pacheco.

Sin embargo, alrededor de las 3:00 de la tarde, fueron interceptados por sujetos armados en motocicleta, quienes les dispararon.

Mario murió en el interior del automóvil, mientras que Pacheco resultó gravemente herido y fue trasladado a un centro asistencial. Hasta el momento, no se ha confirmado su estado de salud.

Aunque se desconoce el móvil del crimen, las autoridades han prometido una investigación exhaustiva para dar con los responsables.

El caso ha causado indignación en redes sociales y ha reavivado el clamor por mayor seguridad en la capital.

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Cifra de homicidios en Honduras

En lo que va del año, Honduras ya registra más de 880 homicidios y 16 masacres, reflejando un panorama alarmante de violencia a nivel nacional.

El asesinato de Mario Cálix se suma a estas cifras que enlutan a cientos de familias hondureñas.

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Muestras de condolencias.

Sus seres queridos lo recuerdan como un joven brillante, con un futuro prometedor. Hoy, su comunidad exige justicia y que su luz no se apague en el silencio de la impunidad.

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