La Policía Nacional mantiene intervenida la colonia Mirador de Oriente, en la salida de Tegucigalpa al departamento oriental de El Paraíso, tras el crimen de cinco jóvenes que realizaban una mudanza a una casa que supuestamente era "de interés" de la Pandilla 18.
La colonia Mirador de Oriente cobró notoriedad tras el lamentable suceso y se ha convertido a su vez en una zona de interés para las autoridades que este viernes desplegaron a varios elementos de la Policía Nacional en el marco del Plan Solución del Crimen Fase III.
El objetivo es evitar la comisión de faltas y delitos, según declaró la portavoz de esa institución, Gina Posso.
En declaraciones a medios de comunicación, detalló que se busca reducir la incidencia delictiva e identificar y capturar a personas y miembros de estructuras criminales que cometen ilícitos y generan zozobra.
La operación incluye patrullajes a pie, en motocicleta y automóviles, retenes y registro de las personas para verificar si tienen orden de captura pendiente.
En el operativo participan elementos de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas contra el Crimen Organizado (Dipampco), Unidad Policial Metropolitana número 4, la Dirección Nacional de Fuerzas Especiales, entre otros.
La muerte de los cinco jóvenes a manos de supuestos pandilleros se produjo cuando realizaban la mudanza a una casa de Mirador de Oriente, que la pareja compuesta por Roger Alberto Coleman Dempster, de 24 años, y Annie Rachel Villatoro, de 30 años, habían encontrado en redes sociales.
Los dos jóvenes realizaban la mudanza con ayuda de tres amigos cuando fueron raptados y luego asesinados por supuestos pandilleros que ya habían desplazado al propietario de la casa, según la información policial.
La vivienda de construcción sólida en la que se instalaría la pareja es de una sola planta, está ubicada en una esquina, pintada de color verde y con parqueo vehicular propio.
Hipótesis
Según el reporte del director de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Eduardo Turcios, y del ministro de Seguridad, Gustavo Sánchez, la casa fue ofrecida en renta a través de Facebook por el dueño, quien fue desplazado por la estructura criminal.
La vivienda se ofreció en alquiler sin el requisito del pago del depósito, como ocurre con la mayoría de viviendas en renta, sobre todo en la capital hondureña donde hay una gran demanda de alquileres.
La pareja cerró el trato con el propietario y el domingo 23 de junio realizaron la mudanza junto a sus amigos Kenneth Cruz, Alejandro Aceituno y Elías Izaguirre, sin imaginarse el peligro que les acechaba ya que la casa era "de interés" de una pandilla que ese mismo día los privó de su libertad.
Las víctimas fueron obligadas a marchar a un sector montañoso en el vecino municipio de Tatumbla, en Francisco Morazán, donde les quitaron la vida.
El viernes 28 de junio, las autoridades de Seguridad informaron del hallazgo de los cadáveres de la pareja, y de Kenneth Cruz y Alejandro Aceituno.
La búsqueda continuó para encontrar a la quinta víctima, Elías Izaguirre, cuyo hallazgo en el mismo sector fue anunciado el lunes 1 de julio.
Debido que se trata de una zona montañosa de difícil acceso, los cuerpos de los cinco jóvenes fueron trasladados vía aérea a la capital hondureña, específicamente al Centro de Medicina Legal y Ciencias Forenses del Ministerio Público, donde les realizaron las respectivas autopsias.
Una vez entregados los restos a los parientes, se procedió a la sepultura en distintos cementerios de la capital.
Capturados
Para el 24 de junio, la Policía Nacional ya había capturado a cinco personas: tres hombres y dos mujeres, identificados como Luis Alfredo Chirinos (34), Carlos Humberto Sánchez García (24), José Arturo Hernández Rodríguez (30), Elva Dolores Irías (23) y Digna Raquel Juárez Salgado (20).
A los detenidos se les decomisaron las llaves del vehículo de una de las víctimas y un teléfono celular. Debido a la prueba pericial en su contra, los sujetos están bajo detención judicial.
Captura del sexto implicado
El miércoles 3 de julio, Seguridad confirmó la detención de un sexto implicado en la muerte de los jóvenes, identificado como Óscar Ismael Valladares Rodas, alias “La Mosca”, a quien se le dictó detención judicial.

