Una mujer hondureña de 40 años fue detenida el lunes 21 de octubre en la residencial Las Uvas, ubicada en la ciudad de Catacamas, Olancho, acusada de explotación sexual forzada en perjuicio de su hija.
Según el reporte policial, la detención fue posible tras un seguimiento exhaustivo a la sospechosa, originaria del departamento de Comayagua, zona central de Honduras.
Así la vendía
El informe detalla que la mujer engañaba a su hija, llevándola a hoteles y casas particulares, donde había coordinado previamente actos lujuriosos y sexuales.
Posteriormente, dejaba a la menor a merced de los abusadores, quienes cometían los delitos a cambio de dinero para comprar drogas.
Tras su captura, la acusada fue presentada ante las autoridades competentes por los delitos señalados.
Explotación sexual forzada
La Comisión Interinstitucional contra la Explotación Sexual Comercial y Trata de Personas de Honduras (CICESCT) define la explotación sexual forzada como el acto de promover, favorecer o facilitar la explotación sexual de una persona mediante violencia, engaños o abuso de poder, anulando la voluntad de la víctima.
Pena
En Honduras, la explotación sexual forzada se castiga con severidad, especialmente cuando las víctimas son menores de edad. El Código Penal establece penas de 15 a 20 años de prisión para la trata de personas con fines de explotación sexual y hasta 30 años si las víctimas son menores de 18 años.

