El director del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria (Senasa), Ángel Emilio Aguilar, informó que los casos de gusano barrenador en Honduras han ascendido a 38, lo que ha generado preocupación entre las autoridades y el sector agropecuario debido a la expansión del brote hacia nuevas zonas del país. En una entrevista para el noticiero Hoy Mismo de TSi, Aguilar explicó que, solo en la última semana, se reportaron ocho nuevos casos, incluyendo tres en el departamento de Santa Bárbara, una región que hasta ahora no había sido afectada. Expansión a nuevos departamentos y riesgo de propagación El gusano barrenador, una plaga que afecta al ganado, ha sido detectado en varios departamentos de Honduras, incluyendo Choluteca, El Paraíso, Olancho, Cortés, y ahora Santa Bárbara. Este último departamento preocupa especialmente a las autoridades, ya que se encuentra cerca de la frontera con Guatemala, lo que podría facilitar la dispersión del insecto hacia otras regiones e incluso otros países. Aguilar señaló que el brote en Santa Bárbara se reportó específicamente en una comunidad de Corquín, donde personal de SENASA ha estado trabajando para confirmar y controlar los casos. Medidas de control y protocolo de emergencia Desde que se reportaron los primeros casos en el país, SENASA ha activado un protocolo de emergencia para contener la propagación del gusano barrenador. Según Aguilar, se han reforzado los puestos de control en las zonas fronterizas, especialmente con Nicaragua, y se han implementado cercos epidemiológicos en las áreas afectadas. Asimismo, en las zonas donde se han confirmado casos, se ha iniciado la dispersión de moscas estériles, una medida biológica que busca frenar el ciclo de reproducción del gusano barrenador y reducir su impacto en el ganado local. “Estamos aplicando el protocolo establecido para estos casos. Desde que nos notificaron sobre la presencia del gusano, los equipos de SENASA se desplazaron al terreno para verificar y confirmar los casos”, afirmó Aguilar. Además, enfatizó que la dispersión de moscas estériles en las áreas afectadas es una estrategia clave para el control de la plaga y que se espera que estas acciones contribuyan a evitar un incremento en el número de casos. Situación en la zona sur y esfuerzos preventivos Aguilar recordó que los primeros casos de gusano barrenador en Honduras se detectaron en la zona sur del país, en animales en tránsito provenientes de Nicaragua. Esta situación llevó a Senasa a establecer estrictos controles fronterizos y cercos epidemiológicos para evitar que la plaga se propagara a otras regiones. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, algunos animales infectados lograron eludir la detección inicial, lo que resultó en la aparición de casos en departamentos no colindantes con la frontera sur, como Santa Bárbara. La expansión de la plaga ha encendido las alarmas en Senasa, pues indica que el brote podría continuar diseminándose si no se toman medidas adicionales. Aguilar expresó su preocupación por la capacidad del gusano barrenador de adaptarse a diferentes zonas y la dificultad de mantener el brote contenido. “Nos preocupa realmente porque habíamos expuesto un cerco epidemiológico en toda la frontera con Nicaragua. Sin embargo, reforzaremos los controles para evitar que la enfermedad siga avanzando”, explicó el funcionario. Monitoreo constante Ángel Emilio Aguilar aseguró que Senasa seguirá monitoreando la situación de cerca y reforzará las medidas de control en las áreas afectadas. Además, hizo un llamado a la población a reportar cualquier síntoma o caso sospechoso de gusano barrenador en los animales para actuar de manera oportuna.