En medio del llanto y el dolor, el domingo fueron sepultados los cuerpos de Osman Adonay Uclés, de 38 años, y sus hijos Yefri (16) y Yeison (14), en la comunidad de El Rusio, municipio de Juticalpa, en el departamento de Olancho, al nororiente de Honduras.
El padre y sus dos hijos fueron asesinados la madrugada del sábado por sujetos fuertemente armados que irrumpieron en la vivienda donde dormían, según informes policiales y testimonios de sobrevivientes. Otros miembros de la familia lograron huir del lugar.
Los cuerpos de Osman y sus hijos, quienes murieron al instante tras ser tiroteados, fueron trasladados a la morgue capitalina, según la información que trascendió el fin de semana.
Hasta el momento, se desconoce el motivo del triple crimen, mientras la Policía Nacional investiga para capturar a los responsables.
Triste adiós
El domingo 9 de febrero se realizó el entierro de las víctimas. Un video captó el doloroso momento en el que eran sepultados, mientras se escuchaban los desgarradores gritos de una mujer, presuntamente la madre de los menores, clamando: “¡Ay, mis hijos!”.
En la grabación del sepelio se escucha a las personas encargadas del entierro decir que las cabezas de los fallecidos debían quedar orientadas hacia el sol naciente.
Más de tres masacres en lo que va de 2025
El Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH) reporta cuatro masacres en lo que va del año.
La primera ocurrió en la aldea Mateo, Distrito Central, donde murieron tres jóvenes; la segunda en Colón, con cuatro víctimas; la tercera en Ocotepeque, con tres fallecidos; y la más reciente en Olancho, donde Osman Uclés y sus dos hijos perdieron la vida.

