El municipio de Azacualpa, en el departamento de Santa Bárbara, al occidente de Honduras, se encuentra bajo estricta vigilancia militar y policial luego de las amenazas que supuestamente ha hecho el grupo autodenominado "Nueva Generación".
Según medios locales, este grupo impuso un toque de queda que prohíbe la circulación de personas después de las 11 de la noche, a menos que sean trabajadores debidamente identificados.
En las últimas horas, dos muertes violentas han sacudido al municipio. El pasado domingo 13 de octubre, Fredy Murcia Valle fue ejecutado brutalmente en plena calle, donde también fue mutilado.
Según se informó preliminarmente, el crimen estaría relacionado con su supuesta implicación en el secuestro, violación y asesinato de una anciana conocida como doña Anita.
Junto al cuerpo se encontró una cartulina con el mensaje: "Respeten a los niños y adultos del pueblo, hijos de put*, mal parido, mareros, violadores, asesinos, les pasará lo mismo. Firma nueva generación".
La violencia continuó el lunes, cuando un joven apodado "Caballito" fue hallado sin vida en su vivienda.
En el lugar, los atacantes dejaron un rótulo que decía: "No queremos más delincuentes en nuestro pueblo, y el que después de las once ande en la calle, que se atenga a las consecuencias, a menos que sea un trabajador".
Usuarios de redes sociales han expresado que los recientes actos son parte de lo que consideran una "limpieza de criminales" en la comunidad.
Las autoridades, ante el temor y la tensión en el área, han reforzado la seguridad con patrullajes constantes para prevenir más actos violentos.

