El Banco Central de Honduras (BCH) anunció un aumento de 175 puntos básicos (pb) en la Tasa de Política Monetaria (TPM), situándola en 5.75% anual a partir del 28 de octubre de 2024.
Esta medida busca responder a las presiones inflacionarias y fortalecer la estabilidad económica del país, ajustando el costo del crédito en el sistema financiero hondureño.
El comunicado emitido por el BCH también detalla otros cambios en las tasas de interés vinculadas a las operaciones bancarias. La tasa de interés para las Facilidades Permanentes de Crédito (FPC) se estableció en 6.25% anual, calculada a partir de la fórmula de TPM + 0.50 pp.
Mientras que la tasa para las Facilidades Permanentes de Inversión (FPI) se fijó en 5.25% anual, aplicando TPM - 0.50 pp.
Este ajuste a la TPM también implica la derogación de la Resolución No. 340-8/2024, que había sido emitida el pasado 1 de agosto, y su reemplazo con las nuevas disposiciones aprobadas por el Directorio del BCH.
Impacto en el sistema financiero y en los usuarios de crédito
Con esta medida, el BCH también busca orientar las expectativas de inflación y moderar el consumo, impactando directamente en las tasas de interés de préstamos y créditos.
Las instituciones financieras nacionales, la Comisión Nacional de Bancos y Seguros y la Secretaría de Finanzas han sido notificadas de estos cambios para su aplicación inmediata a partir de la fecha establecida.
La publicación oficial de esta resolución se realizará en el Diario Oficial La Gaceta, marcando el inicio de una política de endurecimiento monetario que podría afectar el acceso al crédito para empresas y consumidores, con el fin de equilibrar el crecimiento económico y la estabilidad de precios.
Honduras logra acuerdo con el FMI para fortalecer la economía
Honduras alcanzó recientemente un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que establece diversas políticas económicas clave.
Entre las medidas pactadas figuran la continuidad de la disciplina presupuestaria para preservar la sostenibilidad de la deuda, el incremento del gasto social para proteger a los sectores más vulnerables y la implementación de políticas monetarias y cambiarias orientadas a mantener baja la inflación y proteger las reservas internacionales.
El acuerdo también contempla el compromiso de mejorar la salud financiera del sector energético y reforzar la lucha contra la corrupción, temas críticos para el desarrollo económico y social del país.

