Un bebé de nueve meses, oriundo de Juticalpa, Olancho, zona oriental de Honduras, murió en las últimas horas tras permanecer hospitalizado durante una semana en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP), del Hospital Materno Infantil, en Tegucigalpa, Francisco Morazán, a raíz de una 'purga' casera.
Según se informó, la madre del menor, de identidad desconocida, decidió darle un tratamiento con hierbas medicinales porque el pequeño no tenía apetito y se veía decaído.
Al respecto, Miguel Chacón, médico asignado a UCIP del Materno Infantil, detalló en HRN que la mujer le dio una infusión de tés que incluía apazote, anís estrellado y hojas de mostaza.
Además de ello, tras no ver mejoría en el pequeño, se le había procedido a darle leche de magnesia, agregó Chacón.

Purga causó complicaciones en el bebé
Miguel Cachón indicó que lo que ingirió el bebé le causó "una serie de eventos metabólicos que pusieron en riesgo su vida hasta llevarlo a la UCIP".
En la Unidad -continuó el médico- se le brindaron "todas las medidas de soporte que se pudieron, pero no logramos salvar la vida del niño y falleció".
Previamente, el doctor explicó que el bebé requirió apoyo de aminas, ventilación mecánica, antibioticoterapia de segunda y tercera línea para sostener su vida.
No obstante, "por los efectos secundarios de los tés y la leche de magnesia brindados desencadenó en una falla múltiple de órganos y murió".
Lamentan prácticas
El médico externó su preocupación porque todavía se siguen utilizando en pleno siglo XXI "este tipo de prácticas: sobar, purgar y agitar a nuestros menores de edad".
Es así que hizo un llamado a padres y cuidadores de menores "a que desistan de este tipo de prácticas".
"Lo mejor que pueden hacer es ante cualquier signo de enfermedad de un niño no utilizar esto, sino llevarlo a un centro asistencial o a su hospital más cercano".

