La Dirección Policial Anti Maras y Pandillas (Dipampco) en el Valle de Sula confirmó la captura en Choloma de alias "Leroy", miembro de una estructura criminal local que se hacía pasar como integrante del "Tren de Aragua" para extorsionar.
Desde ayer, martes, esta unidad policial intervino varias rutas de transporte en la zona norte luego de tener conocimiento de que habían recibido audios extorsivos e intimidatorios de parte de criminales miembros del "Tren de Aragua".
En ese sentido, tras investigaciones, inteligencia y rastreo, se logró dar con el paradero de "Leroy" un hombre de 49 años. El expediente investigativo detalla que es miembro de la banda denominada "La Rumba" desde hace unos 9 años.

Asimismo, las autoridades de la Dipampco indicaron que "Leroy" sería el encargado de los cobros de extorsión en el municipio de Choloma. Sin embargo, se constató que no es miembro del "Tren de Aragua".
Lea además: ‘Vamos a ejecutar gente’: Sale a la luz audio del Tren de Aragua que opera en Honduras
Tiene histtorial delictivo
También, los agentes a cargo del caso detallaron que "Leroy" cuenta con un amplio historial delictivo. Esto, porque lo capturaron en el pasado en la colonia López Arellano, por suponerlo responsable de extorsión, porte ilegal de arma de fuego y asociación ilícita.
En esta ocasión se le decomisó dinero en efectivo y un teléfono celular. Este último pasará a una pericia especializada para determinar si desde allí salieron los audios y llamadas extorsivas. También se le incautó un vehículo tipo turismo.
Con las pruebas vinculantes, al sospechoso lo remitieron ante la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado para que se presente el requerimiento por suponerlo responsable del delito de extorsión en perjuicio de testigos protegidos.

El Tren de Aragua
El Tren de Aragua es una organización criminal originaria de Venezuela que surgió en el estado Aragua, vinculada inicialmente al control de actividades ilícitas dentro de cárceles.
Con el tiempo, se ha expandido más allá de sus fronteras, operando en varios países de América Latina, donde se le atribuyen delitos como extorsión, tráfico de personas, narcotráfico, secuestros y homicidios. Su crecimiento ha estado asociado a redes bien organizadas y a la movilidad de sus integrantes.
En los últimos años, el grupo ha generado preocupación en la región por su capacidad de adaptarse y establecerse en nuevos territorios. Esto, porque se aprovecham de contextos de vulnerabilidad.

