La Fiscalía Especial de Delitos Comunes (FEDCOM) de la Regional del Norte presentó requerimiento fiscal contra Camilo José Romero Serra, a quien se le supone responsable del delito de apropiación indebida en perjuicio de clientes de una empresa de seguros vinculada a una institución bancaria.

Según el Ministerio Público, las investigaciones establecen que el monto del cual se habría apropiado el imputado asciende a un millón 610 mil 960 lempiras con 34 centavos.

De acuerdo con la relación de los hechos, Camilo José Romero Serra fue contratado el 26 de enero de 2006 con la responsabilidad de promover y renovar contratos de seguros y fianzas, además de recaudar las primas pagadas por los clientes.

Entre sus obligaciones contractuales figuraba entregar íntegramente los pagos a la aseguradora de forma inmediata o, como máximo, al siguiente día hábil.

No obstante, las pesquisas indican que el acusado habría ejecutado acciones contrarias a sus funciones para desviar los fondos en beneficio propio.

Auditoría forense destapa esquema de fraude

Las irregularidades comenzaron a detectarse en julio de 2017, cuando una empresa constructora decidió verificar directamente sus fianzas con representantes de la institución bancaria.

Durante esa revisión, surgieron anomalías en la documentación entregada, lo que llevó a iniciar una auditoría forense.

El análisis confirmó que los números de fianza presentados por el corredor no existían en los registros oficiales. Además, los formatos utilizados resultaron falsos, mientras que las firmas y sellos que aparecían en las copias carecían de validez legal.

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Detectan fraude en seguros: acusado habría desviado más de L1.6 millones de clientes

Tras recibir la denuncia, el Ministerio Público profundizó la auditoría forense y logró identificar que estas irregularidades se ejecutaron de forma sistemática entre los años 2015 y 2017.

Según las investigaciones, el acusado utilizaba una modalidad de pagos cruzados para ocultar el desvío de dinero.

Este mecanismo consistía en reportar cheques de clientes a nombre de terceros, lo que generaba confusión en los registros contables.

Paralelamente, entregaba comprobantes de pago falsificados a los usuarios, con el fin de mantener la apariencia de legalidad en las transacciones.

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